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¿Son complicados estos días?

Perdamos El Miedo.

 

Un ingeniero, encontrando a un viejo amigo de la facultad, conversaba sobre varios asuntos. En determinado momento el tema de la charla era, como resulta lógico, el coronavirus y su propagación por el mundo y el país, la violencia del mundo y la inseguridad de los días actuales. "Confieso que tengo miedo de andar en la calle, mismo durante el día. Quienquiera que encontramos por delante, nos parece un peligro inminente. Si pudiese, me quedaría el día entero dentro de casa," dijo el ingeniero.

Alguien dijo que no se podía lograr, pero él respondió con una sonrisa. Quizás no se podría lograr, pero él no lo diría. No, hasta que no lo hubiera intentado. Así que se abrochó con firmeza el cinturón, dejando ver una leve mueca en su rostro. Si estaba preocupado, lo escondió muy bien, comenzó a cantar al emprender la obra que no se podía lograr y así lo hizo.
Alguien dijo en tono de burla: "Nunca podrás hacerlo; por lo menos, hasta ahora nadie lo ha podido hacer". Pero él se quitó la chaqueta, se despojó de su sombrero y sin pensarlo mucho emprendió manos a la obra y al final lo logró... Todos lo felicitaron por no haberse dado por vencido.

Son muchos los que te señalan uno por uno los peligros que hay en el camino. Pero tú, con una leve mueca en tu rostro, abróchate el cinturón, quítate la chaqueta y manos a la obra: ”Comienza a cantar mientras haces aquello que no se podía lograr, porque al final tú lograrás hacerlo".

Son muchos los que te dicen que no se puede lograr, los que te profetizan el fracaso. Bien vale traer este pensamiento de Martin Luther King: "Cuando negros nubarrones ensombrecen nuestros días, y nuestras noches aparecen más oscuras que un millón de medianoches; recordemos que existe una poderosa y benévola providencia en el universo capaz de abrir un camino donde no hay camino posible, y de transformar un oscuro ayer en un luminoso mañana."

Cada persona tiene la capacidad de hacer y pensar de una manera diferente a las otras criaturas vivientes de la tierra, y eso es lo que hace de nuestro mundo un lugar lleno de creatividad y progreso. Sin embargo, la apertura espiritual que tenemos hace que cada uno de nosotros tenga opiniones diferentes, lo que inevitablemente conduce a miedos, malentendidos y desacuerdos entre las personas. Esta situación a menudo conduce al desarrollo de argumentos y conflictos en una variedad de áreas, ya sea estrategias para la acción en el trabajo o la planificación de unas vacaciones familiares con un cónyuge.

¿Por qué es tan difícil lograr que otros acepten nuestra opinión? Las ideas que se plantean durante las discusiones pueden ser muy buenas y no necesariamente ellas hagan que otros estén de acuerdo con uno.

La mayoría de nosotros carece de la capacidad persuasión y como resultado nosotros y la persona frente nuestro nos ponemos a la defensiva y tratamos de tomar atajos para demostrar que estamos en lo cierto y que la opinión del otro es incorrecta. A veces funciona, siempre y cuando el argumento no esté demasiado cargado y se lleve a cabo con alguien que no permita que sus sentimientos se interpongan en el sentido común pero, por lo general, tal intento falla. Incluso si el argumento suena convincente, en el momento en que se intenta demostrar que el otro está equivocado, se está obligando a cambiar de opinión, algo que no todos pueden hacer fácilmente.

¿Y qué es lo que pensamos de la inseguridad espiritual? ¿Qué actitudes hemos tomado para garantizar nuestra protección? ¿Qué caminos hemos trillado en esta vida nuestra? ¿Qué certeza tenemos de que llegaremos al lugar que deseamos ir?

- Solo Dios puede garantizar nuestra seguridad espiritual.

- Solo Él nos puede conducir por el camino de la vida eterna.

- Solo Él puede librarnos del mal y hacernos sobrepasar los obstáculos de la vida... ¡Y Él desea hacer todo eso para nosotros!

No existe miedo cuando caminamos con Dios. No existe miedo cuando sabemos quién es el que nos dirige y para donde nos lleva. No hay miedo de quedarnos perdidos cuando estamos seguros en las manos del Salvador.

¿Usted aún tiene miedo en el mundo espiritual? Jesús acaba con el miedo y nos llena de certezas y victorias.

Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un Abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga, te sonría y permita que prosperes en todo, y derrame sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.

Claudio Valerio
"Valerius"

Osde
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