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¿Protegés tus ojos lo suficiente?

Protector solar, gorras, agua para estar hidratados…

 

La visión debe cuidarse durante todo el año, pero si hay una estación en la que debemos prestar especial atención a nuestros ojos y tomar precauciones para cuidarlos es el verano.

Cuida tus ojos como a tu piel

El verano es la época de mayor radiación solar. Esto significa que los rayos ultravioleta (UV) tienen un índice especialmente elevado debido al desplazamiento del agujero de ozono, lo que se traduce en una mayor capacidad de producir lesiones en las áreas sensibles del cuerpo.

¿Qué producen los rayos UV en el ojo?

Queratitis actínica
Aparece tras una exposición prolongada de los ojos al sol sin la protección adecuada. Es un accidente común con el uso de soldadoras y camas solares.

¿Cuáles son sus síntomas?
Dolor, fotofobia (intolerancia a la luz), lagrimeo y ojo rojo. Estos síntomas suelen prolongarse durante uno o dos días y desaparecen sin dejar secuelas.

Degeneraciones conjuntivales
La más extendida es el pterigion, un crecimiento anormal de la conjuntiva sobre la córnea en forma de ala (pterigio= ala en griego) que se produce sobre todo por exposición solar y sequedad. Este aparece más frecuentemente en personas que desarrollan actividades al aire libre. Se presenta como una zona elevada blanquecina en el borde interno y/o externo de la córnea.

¿Cuáles son sus síntomas?
Se trata de una anomalía indolora cuyos síntomas dependen sobre todo del tamaño de la lesión. Las lesiones pequeñas pueden ser asintomáticas, pero a medida que crecen pueden generar molestias en la superficie ocular, como ojo seco, lagrimeo o sensación de cuerpo extraño y enrojecimiento. Es preciso tener cuidado con el pterigion, ya que en casos graves puede llegar a comprometer la visión.

Otras afecciones
Aunque aparecen con menor frecuencia que la queratitis o las degeneraciones conjuntivales, los rayos UV pueden producir también afecciones de la retina (maculopatía) y aceleran el proceso de cataratas.

¿Cómo protegerse?
La medida preventiva para estas afecciones provocadas o agravadas por la acción de la radiación solar es la utilización de gafas de sol homologadas con filtros UV. Como protección adicional, también puede contemplarse el uso de una gorra con visera.

Como el riesgo de sufrir los daños que produce el sol es acumulativo por lo que vamos sobreexponiendo nuestros ojos a través de los años, es ideal cuidarlos (y generar el hábito de hacerlo) desde la infancia.

Piletas

El cloro es un agente imprescindible para mantener las piscinas, gracias a su acción desinfectante. Sin embargo, el cloro puede resultar perjudicial para los ojos. En algunas personas este elemento produce irritación ocular, que normalmente no se manifiesta de forma inmediata, sino tras media hora.

Otro riesgo de las piletas es la proliferación de la bacteria Acanthamoeba, un organismo celular que afecta a los portadores de lentes de contacto y que produce queratitis severa.

Finalmente, las piletas son lugares propicios para la diseminación de virus, ocasionando queratoconjuntivitis epidémica.

¿Cómo protegerse?
La principal medida preventiva consiste en evitar el contacto directo del ojo con el agua usando antiparras que aíslen herméticamente el ojo. Si se sospecha conjuntivitis (enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño, hinchazón de los párpados, picor, lagrimeo y secreciones, entre otros síntomas), lo mejor es acudir al oftalmólogo, quien determinará el origen de la enfermedad y establecerá el tratamiento adecuado. Recordemos que la conjuntivitis es muy contagiosa, por lo que hay que tomar precauciones para evitar transmitirla a otras personas.

Aire acondicionado

El aire acondicionado, al deshumidificar, que reseca los ojos más aún que la calefacción

Alergias

Por otra parte, el verano es también época de alergias oculares, sobre todo las causadas por el polen, cuyos síntomas son bastante similares a los que produce el ojo seco.

¿Cómo protegerse?
La mejor solución contra la sequedad producida por el aire acondicionado consiste en usar lágrimas artificiales sin conservantes. Por otra parte, aun cuando los síntomas oculares de la alergia sean muy similares a los que produce la sequedad ocular, es importante distinguir muy bien ambas patologías, ya que tanto las medidas preventivas como los tratamientos son diferentes en ambas.

 

Osde
Osde