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Especial día de la mujer

Cada vez más mujeres en profesiones identificadas como masculinas.

 

Generación tras generación hemos identificado ciertos trabajos como femeninos, (por ejemplo profesorados, enfermería, etc.) mientras que otras profesiones eran vinculadas como masculinas (ingenieros, arquitectos, científicos y una amplia mayoría de cargos directivos). Este paradigma está cambiando rápidamente, y cada vez más es posible ver cómo las mujeres ocupan puestos que van desde conducir transporte público, controlar el tránsito en las esquinas más conflictivas de las grandes ciudades, atender el surtidor de una estación de servicio para cargar nafta, medir el aceite y el agua, hacer trabajo de campo como ingenieras en industrias petroleras, metalúrgicas o desarrollando software en empresas de tecnología.

Si vamos a hablar de oficios clásicos como mecánicos, gasistas o plomeros, entre otros, resulta más común verlos ocupados por hombres que por mujeres, aunque se pueden encontrar excepciones, como mujeres que se animan a entrar en el mundo de la construcción.

La realidad, es que a lo largo del tiempo la mujer se ha sabido ganar su espacio laboral en sectores donde antes sólo eran pensados para varones, como el de la seguridad.

“Este rubro tiene aristas apasionantes que permiten experimentar a diario nuevos desafíos en los que se debe actuar en forma inmediata tomando decisiones bajo mucha presión, y esa adrenalina es la que me motiva, porque pone a prueba mi capacidad de afrontar y resolver. Es una profesión que exige estar al servicio de los demás, y eso tiene mucho que ver con mi personalidad” cuenta Daniela Medina, flamante gerente de seguridad del Centro de Comando y Control de Ituran de Argentina, quien encabeza el área de recupero vehicular y la gestión de la asistencia de los servicios de Seguridad y Emergencia de la compañía.

Si bien el proceso de transformación y apertura va a depender de la cultura corporativa de cada compañía, el movimiento que se viene experimentando a nivel global, muestra cada vez más una mayor apertura y captación de habilidades intrínsecas de la mujer, donde se tienen en cuenta las cualidades y responsabilidad propia de las mujeres, que suman un valor agregado a las organizaciones.

“Hacerme un lugar propio en el rubro, fue un trabajo diario en el que conté con el apoyo de mis compañeros y, gracias al equipo regional, adquirí conocimientos, construí relaciones, aporté ideas, y básicamente pude mostrar los resultados de mi esfuerzo y el de todo el equipo que lidero”. En cuanto a los desafíos propios del puesto en una empresa vinculada a la seguridad, Medina cuenta que “Por un lado, me encontré con la necesidad de derribar ciertos mitos referentes a mi género en un ambiente mayoritariamente masculino y, por el otro, me encontré con el desafío de cumplir con metas muy altas por parte de nuestros socios estratégicos de negocios, lo cual requirió elevar la exigencia al máximo”.

En ciertos roles, los horarios de trabajo pueden limitar el tiempo personal, por eso el foco debe estar en lograr el equilibrio, “Mi desafío principal fue mostrar en la oficina local, y a nivel regional, que no importa el género sino el esfuerzo, el profesionalismo y la calidad con la que se hacen las tareas. Así mismo, también tuve que lograr alinear los tiempos laborales con los de mi vida familiar y personal, ya que este trabajo me demanda muchas horas del día. Creo que se trata de manejar un equilibrio entre enfoque, iniciativa, creatividad, perseverancia, responsabilidad, y flexibilidad, combinados con un alto grado de profesionalismo, en un contexto de altas presiones propias del rubro y de las situaciones diarias, pero sin duda que una de las claves es ser proactivo, manejar la autocrítica y, por sobre todo, tener pasión por lo que se hace”.

Estos puestos y rubros impensados hasta ahora para mujeres, propician el contexto para que las mujeres desarrollen capacidades y talentos, así como para que adquieran aprendizaje día a día. “Para mí ha sido imprescindible fijarme metas y ser perseverante en todo lo que he abordado, sin importar las barreras. He aprendido mucho de todos los que me han acompañado durante mis 17 años en este mercado… gracias a mis colaboradores, mis compañeros, y a todos los casos que a diario manejamos y forman parte mi vida, ya que de todo se aprende siempre un poco más”, agrega Medina.

Para finalizar, la experta en seguridad concluye con algunos tips para prevenir un robo vehicular en la vía pública “En mi caso, cuando voy llegando a mi casa, en horas de la noche, tomo la precaución de ver en las esquinas o bien dar la vuelta manzana para visar la zona. En caso de ver gente que no es del lugar, o me resulte sospechosa aguardo unos instantes y, si no se retiran, llamo a Ituran y me mantengo en comunicación con ellos hasta que ingreso a mi domicilio”.

Osde
Osde