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La salud de las mujeres

Un compromiso integral.

 

La salud pública es el conjunto de acciones que se abordan a nivel internacional, regional y local con el objetivo de cuidar la vida de las personas. En el marco del Día Mundial por la Salud de las Mujeres, revisamos qué particularidades y aspectos se deben tener en cuenta para preservar íntegramente la salud femenina.

"Comúnmente se tiende a creer que las mujeres son más longevas, y si bien esto es cierto – viven en promedio unos cuatro años más que los hombres –, también son más propensas a ciertas enfermedades potencialmente mortales, como las patologías cardiovasculares, que constituyen la principal causa de fallecimiento en este género", describe la Dra Valeria El Haj, Directora Médica de vittal. Por su parte, el cáncer de mama resulta el más mortífero entre las mujeres de 20 a 59 años.

En un mundo globalizado e hiperconectado, patologías como la depresión y la ansiedad son más habituales en el universo femenino, y ellas tienden a sufrir más gravemente las enfermedades de trasmisión sexual, la osteoporosis y las infecciones del tracto urinario. Situaciones de salud únicas como el embarazo y la menopausia, a su vez, requieren controles para prevenir complicaciones asociadas a las mismas.

A continuación, la Dra. María Valeria El Haj, Directora Médica de vittal, describe qué tipo de cuidados y seguimiento deben hacerse sobre los cuadros vinculados a la salud femenina:

Cáncer cervical: el cáncer de cuello uterino se produce en las células del cuello del útero (la parte baja del útero que se conecta con la vagina). Varias cepas del virus del papiloma humano (VPH), una infección de transmisión sexual, tienen un rol importante en la aparición de la mayoría de los tipos de cáncer de este órgano. Para reducir el riesgo de padecerlo es esencial vacunarse contra el VPH, cuya aplicación está disponible para niñas y mujeres de 9 a 26 años. La vacuna es más eficaz si se administra a las niñas antes de ser sexualmente activas. Los exámenes anuales de Papanicolaou, por su parte, pueden detectar afecciones precancerosas del cuello uterino, a fin de controlarlas o tratarlas para prevenir el cáncer de cuello uterino. Finalmente, evitar el cigarrillo, que comprende un factor de riesgo, y practicar el sexo de manera segura resulta fundamental.

Cáncer de mama: las mujeres mayores a 40 años deben hablar con su médico u otro profesional de la salud acerca de cuándo deberían comenzar a hacerse mamografías y con qué frecuencia. Antes de esa edad, las ecografías y controles manuales deben formar parte de la rutina.

Depresión-Ansiedad: no deben menospreciarse situaciones en las que la mujer se sienta desanimada, triste, abatida, o haya perdido interés o gusto por las cosas. Frente a esto, hay que realizar una consulta oportuna para identificar la raíz del problema.

Diabetes: esta patología suele tener más incidencia en mujeres y deriva en problemas del corazón, el cerebro, los ojos, los pies, los riñones, los nervios y otras partes del cuerpo. Un análisis de sangre sencillo permite identificar señales de alerta e iniciar un tratamiento adecuado si corresponde.

Infecciones de transmisión sexual: las infecciones de transmisión sexual pueden hacer difícil embarazarse, afectar al bebé en caso de estarlo y causar otros problemas de salud. Los chequeos periódicos con el ginecólogo y la práctica segura del sexo contribuyen a reducir el riesgo de contraerlas.

Osteoporosis (debilitamiento de los huesos): es el tipo más común de enfermedad ósea. Aproximadamente la mitad de las mujeres mayores de 50 años tendrá una fractura de cadera, de muñeca o de vértebras durante su vida, pero con pruebas simples como un rastreo DEXA (radiografía de baja radiación que mide la densidad de minerales en sus huesos) y laboratorios se pueden medir exactamente los niveles de calcio y vitamina D y suministrar suplementos si fuera necesario.

Enfermedad cerebrovascular: los factores de riesgo cardiovascular como colesterol elevado, hipertensión arterial, tabaquismo, sedentarismo u obesidad, son los mismos para hombres y mujeres, no obstante, condiciones como las hormonas, el embarazo, la salud reproductiva y el parto son agentes propios del género femenino. En la Argentina, se producen aproximadamente 80.000 casos anuales de ACV, siendo las mujeres quienes más lo padecen.
Sobrepeso y obesidad: estas situaciones pueden ocasionar diabetes y enfermedades cardiovasculares, por eso es primordial conocer el índice de masa corporal (IMC) y, en caso de superar el valor de 30, consultar con un especialista.

Respecto al calendario de Vacunación, además de la aplicación contra el VPH en mujeres de 9 a 26 años, todas las mujeres deben vacunarse contra la Hepatitis B, contra la gripe en caso de integrar alguno de los grupos de riesgo y, en el caso del tétanos, hay que darse un refuerzo si pasaron más de 10 años desde la última vacuna, mientras que en mayores de 65, se recomienda vacunarse contra la neumonía cada 5 años.

 

Osde
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