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Claves para cuidar la salud en la tercera edad

Cuidar la salud en las épocas de frío y durante todo el año.

 

Alimentación equilibrada y ejercicio físico regular, las claves para cuidar la salud en la tercera edad

La tercera edad es compleja: mientras el cuerpo sufre modificaciones, las defensas se debilitan y la mente se va volviendo a la vez más sensible, nostálgica. La familia y los amigos, en esta etapa de la vida, juegan un papel esencial en el equilibrio y bienestar. Pero también es de central importancia el cuidado de la salud, más allá de los medicamentos. “Si bien a medida que avanza la edad el organismo va sufriendo modificaciones, existen prácticas simples que ayudan a regularlas, principalmente, llevar una correcta alimentación y hacer ejercicio físico regular”, recomienda laDra Valeria El Haj, directora médica de vittal.

Uno de los cambios más importantes se manifiesta en el aparato digestivo, en el tránsito intestinal, siendo el más preocupante el estreñimiento (disminución de la frecuencia con que se evacúa las heces). Los factores que contribuyen a este cuadro son:

  • Efecto de medicamentos que alteran el tránsito intestinal
  • Hidratación inadecuada
  • Sedentarismo e inmovilidad prolongada
  • Bajo consumo de fibras, vegetales y frutas
  • Determinadas enfermedades.

En este sentido, es fundamental consumir cuatro veces al día alimentos variados que contengan proteínas, hidratos de carbono, lípidos, sales minerales y vitaminas, e incorporar periódicamente alimentos ricos en fibras (frutas, verduras y granos enteros). Además, la comida debe ser de preparación simple, estimulante del apetito y de fácil masticación y digestión.

Para llevar a cabo una alimentación adecuada, la Dra El Haj recomienda:

  • Ingerir 4 o 5 porciones de leche, yogurt o queso descremados. Estos productos aportan proteínas, hierro, calcio, vitaminas y antioxidantes. El calcio es esencial ya que mantiene la fortaleza en los huesos y previene la osteoporosis.
  • Reducir el consumo de sal.
  • Disminuir el consumo de té o café porque alteran la calidad del sueño.
  • Consumir abundantes líquidos (mínimo 2 litros por día). Con el envejecimiento disminuye nuestra percepción de la sed, pero nuestro cuerpo necesita del agua.

La mayoría de los adultos mayores puede realizar algún tipo de actividad física adaptada a su nivel de movilidad. Esto previene y propicia el tratamiento de la diabetes, el sobrepeso, la hipertensión arterial, la artrosis y la osteoporosis, favorece la función digestiva, mantiene la masa muscular y mejora la calidad de sueño. Una simple caminata durante 30 minutos a paso constante y sostenido, al menos 3 veces a la semana, resulta muy útil.

El cuidado de la piel también es muy importante: se vuelve más seca, pierde elasticidad y se hace más frágil a medida que envejecemos, facilitando la aparición de lesiones e infecciones. De igual manera merecen atención los pies, que pueden sufrir daños por causa de enfermedades, la mala circulación y las consecuencias de uñas mal cortadas o el uso de zapatos inadecuados. Los problemas de los pies son a veces la primera señal de problemas de salud como la artrosis, diabetes, trastornos neurológicos o circulatorios. Por último, la salud de los dientes y la boca es esencial, ya que condiciona la ingesta de los alimentos necesarios para nutrirse.

En la tercera edad, puede producirse una disminución gradual de los sentidos, entre ellos la audición y la visión, debiendo evitar que estas situaciones lleguen a generar aislamiento social o algún accidente. La memoria también se ve afectada ante el proceso de envejecimiento pero mantenerse en actividad ayuda a combatir sus efectos.

“Es importante destacar que los adultos mayores deben vacunarse periódicamente para poder prevenir enfermedades infecciosas graves”concluye la Dra El Haj, directora médica de vittal. Las vacunas más útiles para este grupo son: Antigripal, Doble Bacteriana Difteria – Tétanos (cada 10 años), Hepatitis B y Antineumocócica.

Osde
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