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El primer trasplante de útero en la Argentina se hará en Rosario

Está previsto para el año que viene.

 

El especialista sueco Mats Brännström liderará la intervención junto a un equipo de profesionales de la ciudad. La cirugía posibilita el embarazo a mujeres que no tienen ese órgano. Una práctica revolucionaria en el campo de la fertilidad.

Un equipo de profesionales rosarinos se prepara para el primer trasplante de útero que se hará en la Argentina, guiados por la mano experta del sueco Mats Brännström, un pionero mundial en trasplante uterino con fines reproductivos. El especialista estuvo en la ciudad capacitando a los médicos que participarán de la intervención.

La práctica, que revolucionó el campo de la fertilidad en los últimos tiempos, se llevará a cabo el año que viene en el Sanatorio Centro.

El proyecto local, que ya está en su última etapa, está encabezado por los médicos Gustavo Botti, Leticia Solari y Victoria Boccio, que pertenecen a esa institución. La intervención contará con la participación de un numeroso grupo de especialistas.

Aunque la paciente receptora y la donante no están seleccionadas aún, los médicos locales conocen que hay mujeres en la ciudad (y la zona) dispuestas a intentar este camino para ser madres biológicas.

Más allá de la capacidad de los médicos y del entrenamiento específico para llevar adelante este procedimiento, el aspecto legal es clave. Los rosarinos se mostraron optimistas respecto de la aprobación que precisan del Incucai, la entidad que a nivel nacional autoriza y monitorea todos los trasplantes.

Para las mujeres que carecen de útero, la posibilidad de la maternidad, además de la adopción, pasaba por la subrogación de útero, ahora el trasplante suma una alternativa valiosa y es uno de los grandes adelantos en materia de fertilidad.

Las experiencias en las que participó Brännström, quien fue el creador de la técnica hace casi dos décadas, fueron en su mayoría exitosas. Hasta el momento, en el mundo se hicieron unos 60 trasplantes uterinos. Al menos 13 de ellos permitieron que esas mujeres que recibieron el órgano den a luz a bebés en perfecto estado de salud.

En Latinoamérica, Brasil cuenta con el primer antecedente en este tipo de trasplantes. El 15 de diciembre de 2017 nació una niña cuya madre había recibido el injerto de un útero proveniente de donante cadavérica. Ahora, la Argentina está a punto de convertirse en el segundo país del continente donde se encare esta práctica que le da la chance a mujeres sin útero de llevar adelante un embarazo.

Causas

"El síndrome de Rokytansky provoca que algunas mujeres nazcan sin útero. La mayoría de estos trasplantes se han hecho con pacientes que tienen esa condición. También hay personas que pueden no tener este órgano —indispensable para el embarazo— por otros problemas, como pueden ser una extracción precoz a causa de un cáncer u otra patología, o por sangrados", mencionó el médico Gustavo Botti, en una charla con Más. El especialista en fertilidad informó que si bien se puede hacer el procedimiento con donante cadavérico también es posible que la madre de la paciente, una hermana o amiga sean las donantes. En Rosario, la idea es ir por esa alternativa.

Expectativas

En Gotemburgo, Suecia, tuvo lugar el primer trasplante considerado exitoso. Fue Brännström el encargado de estar en todos los detalles de lo que parecía, hasta ese momento, algo propio de una novela futurista.

   En diálogo con este diario, el médico sueco contó cómo comenzó esa historia: “Trabajaba en Australia, allí me tocó intervenir a una paciente joven a la que le hicimos una histerectomía total (extracción de la matriz) y ella me planteó sorpresivamente: «¿Y por qué no me hace un trasplante para volver a tener un útero?». Así que la idea no fue mía sino de una paciente”, remarcó.

   En 1999 Brännström y un equipo de expertos empezaron a experimentar en animales buscando la posibilidad de hacer real, en algún momento, el implante de útero de una mujer a otra. Progresivamente lograron, en 2013, la primera experiencia positiva en humanos que permitió el nacimiento de un niño.

   El médico explicó que una vez logrado el embarazo y el parto, el útero se extrae en forma definitiva.

   Los primeros ocho bebés nacidos a partir de esta técnica son de Suecia. “Hay dos en Alemania, uno en China, dos en Brasil...”, comentó el especialista, quien estima que ya deben haberse realizado a nivel global unos 60 trasplantes, 30 de ellos publicados en revistas científicas prestigiosas.

   Dice que el procedimiento en sí no es tan complejo ni la cirugía tan costosa, y que realizarla, depende, ante todo, de la voluntad de las áreas de Salud de los países que deben aprobar la práctica, además del entrenamiento médico.

   Botti explicó que en la Argentina ya han presentado toda la documentación requerida y que seguramente el Incucai dará el sí en el corto plazo. “Estoy convencido de que tienen todos los recursos para hacerlo”, agregó Brännström.

   “La ley de fertilización de la Argentina no prohíbe el trasplante de útero pero tampoco lo especifica. Lo que necesitamos es el ok del Incucai. Presentamos esto de manera experimental acompañado de un protocolo de investigación y confiamos en que habrá respaldo. En otros países (como Suecia) la aprobación es un hecho desde hace años”, comentó Botti.

   La visita de Brännström alentó a los médicos del Sanatorio Centro a seguir dando pasos en pos de su objetivo. En breve, el equipo rosarino viajará a Gotemburgo y está previsto que el experto mundial vuelva a la ciudad en 2020 para participar del primer trasplante.

   “Ya hay unas seis mujeres rosarinas que se han mostrado interesadas. Podremos evaluarlas a partir de que se apruebe el protocolo”, adelantó Botti.

   “Estas pacientes, además, ya tienen charlada con familiares la posibilidad de que sean donantes”, dijeron Leticia Solari y Victoria Boccio.

   “Cuando a una mujer que desea un embarazo y no puede lograrlo por no tener útero se entera de que existe esta posibilidad, realmente se emocionan mucho; le cambia la cara, es muy conmovedor”, comentó Botti.

Pasos

El especialista rosarino en fertilidad mencionó que además del trasplante hay que hacer una fertilización asistida en forma previa. “Con la experiencia que hay en el mundo —y la que tiene Brännström— estamos en condiciones de afirmar que el procedimiento que queremos llevar adelante tiene altas chances de salir muy bien. Desde el punto de vista quirúrgico tenemos todas las herramientas y lo mismo desde el aspecto del tratamiento de fertilidad que se precisa para contar con el embrión que luego será implantado en ese útero”.

“Las pacientes deben tomar inmunosupresores, como en cualquier trasplante, pero eso es algo que también está documentado para que no genere efectos indeseados”, dijo Botti.

   El útero puede provenir de donante cadavérico o donante vivo (generalmente una familiar directa de la paciente o una amiga). “En los casos de donante vivo se da una situación muy fuerte desde el punto de vista emocional. Es un enorme acto de amor. La verdad, es casi increíble, pero hay que pensar que cuando la donante del útero es la madre de la receptora, esa mujer gestará a su hijo en el mismo útero en el que estuvo ella”, destacó Botti.

   “Uno puede pensar que en estas situaciones, el órgano no está salvando una vida como puede pasar cuando se trata de corazón, riñón, hígado... Pero si uno conoce a fondo por todo lo que pasa una mujer, o una pareja que no logra un embarazo, les aseguro que como mínimo hay un cambio en la calidad de vida que se parece mucho a volver a vivir”, dijo el profesional.

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