Una cerveza para cada día Destacado

¿De refrescancia o de deleite? ¿Sabes cuándo elegir por una o por otra? Te compartimos información sobre las dos, para que te conviertas en el experto de todas tus reuniones.

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Los argentinos tienen gran pasión por esta bebida, es por eso que existe una para cada momento.

Buenos Aires, 15 de mayo de 2017 – Cebada, lúpulo, levadura y agua, los cuatro ingredientes principales que componen a la cerveza, junto con otros cereales como el maíz o el trigo, son los que permiten elaborar todas las variedades de la bebida que conocemos. Según cómo se utilice cada uno de estos ingredientes, cada estilo tendrá una característica determinada, pero todas tendrán un sabor único.

La cerveza es la bebida social por excelencia. Festejos, cumpleaños, comidas informales y after-offices… nunca puede faltar para acompañar grandes momentos. Cada uno de estos momentos es diferente y por eso cada uno precisa a la ideal: amarga, más suave, con más cuerpo, liviana, con mucha espuma o con poca.

Durante una tarde de calor, después del fútbol con amigos o para el after office, son ideales las cervezas de refrescancia. Tal como su nombre lo indica, son refrescantes, ligeras, sacian la sed y el nivel de amargor es suave y delicado. Son de color amarillo pálido a profundo y brillantes, únicamente son opacas las de trigo. El nivel de alcohol va del 3,5 a 5,0%. Es ideal maridarlo con una picada o fingerfoods, y se debe servir a una temperatura de 2,0 a 8,0°C.

Las cervezas de deleite en cambio, son ideales para beber en ocasiones especiales, para realizar maridajes con platos sofisticados. Tienen más cuerpo y su coloración va del dorado profundo al negro opaco y en general se utilizan diferentes cereales cerveceros que sirvan para proporcionar cierta característica, como por ejemplo la avena para dar cuerpo cremosidad. Tienen una graduación alcohólica mayor a 5,0% y es ideal disfrutarlas a una temperatura de entre los 8,0 y 17°C.

Cada cerveza es ideal para acompañar diferentes momentos y ocasiones de consumo. No es lo mismo tomar una cerveza para relajarse, comer o disfrutar en compañía de alguien, ni tampoco es igual la cerveza para beber durante el invierno que la del verano.

*Asesoro Luís Dimotta, Maestro Cervecero de Cerveceros Argentino

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