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De Puño y Letra por Lape: Las mujeres de mi vida

Ya pasaron unas horas, pero no me quiero olvidar de dedicarles unas palabras a todas las mamás por su día. Más vale tarde que nunca, ¿no?

 

Mamá es la primera palabra que pronunciamos y la que decimos cuando estamos mal. Es la palabra salvadora. Detrás de esas cuatro letras está ese corazón infinito que solo las madres tienen. 

 

Ya les conté sobre la mía, Elba, que lo es todo. De ella sólo recibo afecto. Fue la mujer que primero me cuidó y la que nunca me soltó las manos. Hasta el día de hoy, ya bastante grandecito, cuando caigo en cama con fiebre, necesito que venga y me ponga su mano en mi frente para calmar cualquier dolor. Ella me enseñó que ser madre es cuidar incondicionalmente de los hijos, no importa la edad. Y siempre le voy a estar agradecido.

 

La otra mujer de mi vida, la que elegí hace más de 30 años y me llenó de alegría para siempre siendo madre de mis hijos, es Bochi. Debo reconocer que aprendo viéndola. Silvia es y será la mamá protectora que suelta cuando tiene que soltar. Que ayuda cuando tiene que ayudar. Que deja que sus hijos aprendan de sus errores. Que enseña, acompaña, reta, abraza, se enoja y perdona.

 

Bochi es la que se banca mis locuras y la que muchas veces cumple con dos funciones -de mamá y papá- por mi ausencia forzada y mi comodidad. Es la que pasó tantas noches sin dormir cuando Mica o Elvis llegaban tarde de alguna salida nocturna. 

 

Siempre la voy a encontrar con una sonrisa, a pesar de todos los problemas. Es la mamá que todo lo puede. Y si no lo puede, por lo menos lo intenta. Es el centro de nuestro universo. En cada lugar, en cada situación, en cada oportunidad que disfrutamos nuestra familia, pienso que todo es posible gracias a ella.

 

Espero que las mamás que me lean hayan tenido un hermoso día, como se lo merecen, por cuidarnos siempre y por ser como son. ¡Gracias, de corazón!

De Puño y Letra por Lape: La solidaridad no se negocia

Se los digo siempre: soy un tipo con suerte. El último jueves me tocó conducir la Cena Anual Solidaria “Enzo Pagani”, de la Fundación Boca Social. El evento se hizo en la mismísima Bombonera y estuvieron presentes todos los jugadores y jugadoras del primer equipo de Boca. Para mí, un fanático del Xeneize desde pibe, fue un verdadero sueño. Y disculpenmé, pero no pude dejar mi cholulismo de lado y le pedí una foto a Carlitos Tevez, el jugador del pueblo.

 

Más allá de lo lindo de compartir un evento así en el estadio más icónico del mundo, lo importante fue la razón detrás de la cena: la solidaridad. Se recaudaron más de 40 millones de pesos que van a ser utilizados para ayudar en los programas sociales, de educación y deporte de la Fundación.

 

Ya se los he dicho alguna vez. Aunque parezca paradójico, soy un firme creyente de que los gestos solidarios también ayudan al que ayuda, por todo lo que le permiten experimentar y sentir. Lo comprobé en carne propia y lo pude ver en innumerables ocasiones. Estoy convencido de que el argentino es solidario: a pesar de que a veces veamos en el prójimo ese egoísmo que afea, sé que dentro de ellos anida un espíritu sano, que tienen guardado algún tesoro oculto que sale a flote por algún disparador externo. Y eso se ve cada vez que una tragedia afecta a nuestro país.

 

Es cierto que la solidaridad no vende, no genera rating. Pero, creeme, te va a ser sentir muy bien. Y ojo: ser solidario no depende de lo que tengamos, depende de la actitud. No hay que ser un potentado para ayudar. Dar no es regalar lo que nos sobra, sino entregar lo que el otro necesita. Es dar tiempo, dar amor. Es no mirar para otro lado.

 

La solidaridad rompe límites. Cuando hay actitud, las barreras no existen. Cuando las voluntades se unen, es más fácil salir del pozo. Seas de cualquier club o equipo, la solidaridad no se negocia. Te lo quería contar.

De Puño y Letra por Lape: Volver a encontrarse

Hay un proverbio chino que dice: "El que vuelve de un viaje no es el mismo que se fue”. Es muy cierto y lo acabo de comprobar. Ya de vuelta en casa, pienso que esta última escapada a Europa que hicimos solos con Bochi fue como volver a encontrarse. Charlamos, pensamos en los chicos, planeamos el futuro y decidimos bajar un cambio. Eso implica tomar decisiones difíciles, pero bien meditadas.

Veníamos de unas semanas complicadas. Vivimos a mil todo el año, corriendo de un lado a otro, sin tiempo, apurados, preocupados... A veces viene muy bien para la pelota, escucharnos y darle un descanso a nuestro cuerpo y a nuestra mente.

En nuestro viaje dejamos las horas de lado. Dormimos sin despertador y fuimos protagonistas de nuestras propias aventuras. Nos divertimos mucho juntos y, creo, eso se transmite. Estamos juntos hace 30 años y la vi reírse como cuando éramos jóvenes. No somos los mismos; pero seguimos por el mismo camino, de la mano...

Los dejo con una reflexión que me surgió volvió: que el pasado no pese, que el futuro no condicione y que el presente sea lo único que importe. Gracias de corazón por todos los comentarios que nos dejaron en las redes en estas hermosas vacaciones. Se los quería contar...

De Puño y Letra por Lape: Rendirse jamás

Solemos dar muchas cosas por sentado. El fin de semana estuve en Salta grabando una nueva campaña publicitaria. Viendo una foto creativa que me sacaron en medio de la producción me puse a pensar en lo mucho que soñé estar en este lugar. Es cierto, quizás para los tiempos de ahora tardé mucho años, pero a veces las cosas se dan cuando se tienen que dar. Hoy me siento pleno y seguro. 

 

Siempre quise ser conductor y trabajar en la TV. Desde chico. A los 30 años yo creía que ya estaba preparado para estar adelantante de un noticiero. Mis jefes me decían lo contrario. Eso, en vez de hacerme bajar los brazos, me estimulaba más, me hacía esforzarme al máximo. 

 

Perseveraba. Aprendía. Cada caída, cada palo en la rueda me motivaba. Tuve que pasar por todos los lugares: fui asistente, productor, productor ejecutivo, productor de móvil, cronista, movilero… y después de casi 18 años de caminar la calle me dieron la oportunidad de conducir a la noche. No era el mejor horario, pero para mí era perfecto: era por fin una oportunidad, mi oportunidad. Al llegar las cosas tampoco fueron fáciles, pero juntos logramos cambiar el estilo de conducción de los noticieros. 

 

Tengo la absoluta convicción de que hay que caminar por la vida con actitud positiva. Desde chico sabía que para avanzar debía dibujar un punto lejos en el horizonte, bien alto, aunque me resultara al principio inalcanzable. Un punto hacia donde dirigirme, un punto que era un sueño. Intuía que era posible acercarme a él, pero tenía que ser perseverante en mi actitud: era la única forma de llegar a ser periodista y poder vivir de la comunicación.

 

Los riesgos estaban. Me caí, varias veces. Pero estuve obligado a levantarme, una y otra vez. Siempre les digo que lo importante es el camino.

 

Disfrutá cada paso que des en la vida. Nuestro momento es único e irrepetible. Es ahora. No después; porque después es tarde. Hacé. Equivocate. Volvé a intentarlo. Arriésgate. 

 

Buscá tu sueño, creé que es posible lograrlo, apuntá a lo más alto y trabajá día y noche para conseguirlo. A lo mejor nunca lleguemos, pero seguro vamos a estar más alto de lo que estamos ahora. Es lo que nos mantiene vivos. Rendirse jamás.

De Puño y Letra por Lape: Parar el tiempo

Hola, amigos. Les escribo desde el Viejo Continente. Nos escapamos unos días con Bochi. Festejamos nuestros primeros 30 años juntos y paramos un poco la pelota. Pensamos, hablamos, soñamos, disfrutamos, recargamos las pilas… hacemos lo que durante los días eternos e intensos de la rutina no podemos hacer.

En París, donde empezó nuestro viaje, lo primero que hicimos fue ir a ver la Catedral de Notre Dame. Parece mentira que ya pasaron cinco meses del tremendo incendio que conmovió al mundo. La reconstrucción está en marcha y avanza firme. Me hizo pensar: de reconstrucción también trata la vida. De reconstruir momentos, reparar los daños, sobreponerse a los problemas y no doblegarnos ante las adversidades.

De Francia nos vinimos a España. Las vacaciones para nosotros tienen que tener playa y por eso elegimos Mallorca. Aquí paramos el tiempo. Aquí nos tomamos nuestro tiempo. Aquí ponemos pausa. Aquí “tratamos” de olvidarnos de todo. Siempre les digo que las vacaciones son el momento justo para conectarse con nuestros afectos y también con nosotros mismos.

Por último, les quería agradecer a ustedes por sus comentarios y buenos deseos. Ustedes saben que me voy de vacaciones siempre que tengo una oportunidad y se los muestro en las redes sociales con total transparencia, porque me gusta compartir mis alegrías con ustedes y sé que muchos realmente lo aprecian. Gracias por estar

Osde
Osde