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De Puño y Letra por Lape: El abrazo de Miranda

Ya se habrán cansado de leer sobre mis problemas. Les cuento siempre sobre lo mucho que trabajo, lo agotado que llego a casa por estar casi 10 horas hablando al aire y del poco tiempo que me queda para dedicarles a mis amigos y mi familia.

Por suerte, al final, al parar la pelota y hacer un balance, me doy cuenta de que hago lo que me apasiona desde que era pibe y que tengo el corazón lleno de agradecimiento.

Si me siguen en Instagram habrán visto que el finde estuve en Mar del Plata. Fuimos a tocar con mis amigos de Lapeband en un festejo del día del periodista en el hotel Costa Galana. Me acompañó Bochi y me pudieron escuchar varios de mis colegas y compañeros de la tele y la radio.

Todo eso estuvo bárbaro. Pero me quiero quedar con un momento que viví en especial: aprovechamos que allí estaba Miranda, una hermosura de 7 años que nació con una malformación, y le llevamos de parte de “Te doy una mano”, unos amigos solidarios increíbles, el brazo que necesita para poder vivir su vida con más comodidad.

A pesar de su condición, Miranda toca el violín. Sí, así como lo leen. El momento fue emocionante y nos llena de orgullo ser parte de su vida. Los invito a ver el video en este link. Es emocionante. Miranda ahora puede abrazar.

Por eso les digo que, a pesar de todas las amarguras y malos tragos, a la larga me doy cuenta de que soy un afortunado. Creo que los gestos solidarios también ayudan al que ayuda, por todo lo que le permiten experimentar y sentir. Lo comprobé en carne propia y lo pude ver en innumerables ocasiones.

Ser solidario no depende de lo que tengamos, depende de la actitud. No hay que ser un potentado para ayudar. Dar no es regalar lo que nos sobra, sino entregar lo que el otro necesita. Es dar tiempo, dar amor. Es no mirar para otro lado. Te lo quería contar…

De Puño y Letra por Lape: Onda más allá de la pantalla

Los Tempraneros estamos siempre ahí para despabilarte cuando suena el despertador. Informamos, generamos actitud positiva y te sacamos una sonrisa.

Esta forma de comunicar no surge de la nada. Surge con querer ser auténtico, transparente; algo que vengo haciendo desde aquellas solitarias noches en TN, cuando nació el Prende y Apaga. Algunos han llamado a mi estilo “desacartonado” o “desestructurado”. Lo que mucha gente que no me conoce dice es que sienten que soy su amigo y eso solo se puede sentir cuando uno se brinda tal cual es.

Siempre he creído que la clave del éxito está en que uno tiene que ser igual delante de una cámara, el micrófono de la radio, en la calle, en el gym o en casa. No tiene que ser un doble el que aparece en los medios. No sos distinto, ni más, por ser conocido. Sos el mismo, con tus alegrías y tristezas. Y también lo hago porque, como todos, necesito tu afecto. Tu compañía, tu apoyo. Por eso siempre trato de dar afecto yo, desde una fría pantalla. Así, el afecto también termina llegando del otro lado.

La buena onda, además, se transmite. Sería imposible para nosotros mostrarnos como un grupo de amigos si no nos lleváramos realmente así fuera de cámaras. Y si no me creen, los invito a pasar por mi Instagram y ver “Una novela que es noticia”, una ficción sin libreto en la que nunca pasa nada, hasta que pasa… Nos morimos de risa haciéndola con Roxy, Ventura, Poggi, Matute, Leo Paradizo y el Negro Molinero.

Ese es nuestro estilo, el que pregono desde hace 30 años. Gracias por ser amigos y elegirnos cada día. Sin ustedes no somos nada. ¡Te lo quería contar!

De Puño y Letra por Lape: Ojos de turista

Les voy a contar sobre un momento especial que viví hace unos días.

Eran las 10.30. Recién terminaba de hacer Tempraneros, el noticiero de tus mañanas. Paré un poco. Necesitaba un café y leer el diario tranquilo antes de ir a la primera reunión antes de hacer Noticiero 13. Necesitaba bajar un cambio...

En esos minutos de descanso, de desconexión, me puse a pensar hacia dónde será que vamos tan rápido. ¿Cuándo será el día que veamos todo con ojos de turista? Cuando viajamos, miramos todo, disfrutamos todo. El humor está a flor de piel, como el amor.

Miré a un costado, al otro. A quienes tenía al lado. En silencio. Fueron varios minutos hasta que me llamaron. Empezaba la reunión. Había que volver al ruedo, a la locura cotidiana.

¿Qué tuvo ese momento de especial? Nada. Y a la vez todo. Esos cortos minutos de parar a observar sin más fueron un cable a tierra. Vivimos a mil, sin mirar a quien está al lado. No sabemos quiénes nos pasan por al lado. Vamos a las corridas de un lado al otro. Nos perdemos… nos perdemos de disfrutar.

A veces está bueno parar la pelota unos segundos, mirar donde estamos parados, ver el camino recorrido y seguir avanzando a paso firme.

Tratemos de vivir y mirar todo con ojos de turista. No importa que estés en tu ciudad. Frená un segundo. Tomate tu tiempo. Mientras tomas un café, mirá a tu alrededor. Observá. Viví. La vida es corta y pasa muy rápido. Te lo dice un amigo.

De Puño y Letra por Lape: Buscando el equilibrio

Dicen que los mejores médicos del mundo son seis:

1- La luz del sol

2- El descanso

3- El ejercicio

4- La dieta

5- La autoestima

6- Los afectos

 

Debo reconocer que en esta época me estoy atendiendo con pocos. Lamentablemente...

 

¿La excusa? La misma de siempre: que no tengo tiempo. Ya les hablé de esto muchas veces. El 2018 fue duro. Profesionalmente impecable, pero cansador y con poca salud en mi familia. Arranqué este año con la idea de bajar un cambio para disfrutar más de mi mujer y de mis hijos y darle un merecido alivio a mi cuerpo. Pero, de un día al otro, llegó la oportunidad de conducir el Noticiero 13, mi gran sueño; y el trabajo le volvió a ganar la pulseada al descanso.

 

Y ahora, como estoy surfeando la ola que siempre busqué a nivel laboral, no quiero bajarme de la tabla. No quiero dejar lo que logré. Ya voy a bajar un cambio, me dijo. “Empiezo mañana”, repito. Y mañana no puedo, porque me falta tiempo. El mañana nunca llega.

 

A veces me pregunto si se podría vivir la vida sin horarios, sin responsabilidades, reloj, rutina, obligaciones... durmiendo sin despertador, sin preocuparme por la vestimenta ni el que dirán.

 

Pero después me acuerdo que mucho de esto tiene que ver con mi personalidad. Soy un rutinario empedernido, más responsable de lo que debería. Soy el que nunca puede estar aburrido porque se inventa algo para hacer, un puro virginiano, ansioso, hiperactivo por demás y bicho del trabajo.

 

Estoy buscando algo de ayuda para entenderme en este momento. Quiero -y necesito- algo que va contra mi esencia. La clave, quizás, esté en el equilibrio. Te lo quería contar...

Dicen que los mejores médicos del mundo son seis:

1- La luz del sol

2- El descanso

3- El ejercicio

4- La dieta

5- La autoestima

6- Los afectos

 

Debo reconocer que en esta época me estoy atendiendo con pocos. Lamentablemente...

 

¿La excusa? La misma de siempre: que no tengo tiempo. Ya les hablé de esto muchas veces. El 2018 fue duro. Profesionalmente impecable, pero cansador y con poca salud en mi familia. Arranqué este año con la idea de bajar un cambio para disfrutar más de mi mujer y de mis hijos y darle un merecido alivio a mi cuerpo. Pero, de un día al otro, llegó la oportunidad de conducir el Noticiero 13, mi gran sueño; y el trabajo le volvió a ganar la pulseada al descanso.

 

Y ahora, como estoy surfeando la ola que siempre busqué a nivel laboral, no quiero bajarme de la tabla. No quiero dejar lo que logré. Ya voy a bajar un cambio, me dijo. “Empiezo mañana”, repito. Y mañana no puedo, porque me falta tiempo. El mañana nunca llega.

 

A veces me pregunto si se podría vivir la vida sin horarios, sin responsabilidades, reloj, rutina, obligaciones... durmiendo sin despertador, sin preocuparme por la vestimenta ni el que dirán.

 

Pero después me acuerdo que mucho de esto tiene que ver con mi personalidad. Soy un rutinario empedernido, más responsable de lo que debería. Soy el que nunca puede estar aburrido porque se inventa algo para hacer, un puro virginiano, ansioso, hiperactivo por demás y bicho del trabajo.

 

Estoy buscando algo de ayuda para entenderme en este momento. Quiero -y necesito- algo que va contra mi esencia. La clave, quizás, esté en el equilibrio. Te lo quería contar...

De Puño y Letra por Lape: Otra tentada al aire...

Tempraneros, el Noti Trece, Atardecer… pasamos muchas horas hablando en vivo, cansados, concentrados, estresados... Creo que a veces es inevitable bajar la guardia y relajarse unos momentos.

Y si no, vean lo que nos pasó hace unos días, en el Noti Trece. Algunos ya lo habrán visto. A los que no lo hicieron, les recomiendo que lo hagan. El video de lo que les cuento lo pueden encontrar en mi Instagram y les aseguro que se van a reir mucho.

Justo volvíamos de una pausa. Ahí nos relajamos y empezamos a hacer chistes con la vida cotidiana hasta que, de pronto, mi amigo Garchi, el productor ejecutivo de noticiero, nos dice “¡Aireee!”. La primera nota era sobre un ladrón que robó desnudo. Y bueno, el resultado quedó a la vista. Silvia Martinez Cassina se rió y, ustedes saben, la risa contagia. ¡Nos tentamos y no podíamos parar!

Espero que puedan entendernos. Somos seres humanos con muchas horas al aire… felices de hacer lo que nos gusta. Más allá de las risas, me parece que se trata de una escena que demuestra que la buena onda que tenemos en el Noti Trece es real. Que somos naturales y que somos amigos de verdad. Ese es el secreto del éxito.

A lo largo de nuestro recorrido existen seres por fuera de la familia que pasan a ser parte fundamental de nuestra vida. Seres que elegimos, por afinidad, por afecto. Los que nos ayudan a consolidar nuestras raíces y nos alimentan. Con ellos no hay secretos ni excusas, ellos son los que me entienden. Un amigo no te envidia, un amigo comprende. Un amigo disfruta con tus éxitos. Un amigo no te abandona en tu fracaso. Un amigo es aquella persona que sabe todo de vos y te quiere tal cual sos, sin pedirte nada a cambio.

Estoy convencido de que no es posible tener una vida feliz sin amigos. Me parece fundamental para nuestro desarrollo, para nuestro crecimiento como seres manos. La amistar no se impone, no se programa. La amistad está. Es cierto que el concepto de amistad se va transformando: no es el mismo el que podemos tener cuando somos adolescentes al que invocamos de adultos. Luego de mucho andar, uno entiende que con los amigos compartimos todo: los buenos y los malos momentos. Y no hace falta estar todo el tiempo juntos para entenderlo. A veces, una charla, un asado, unas vacaciones o simplemente un llamado telefónico sirven para volver a acercarse. Hacelo. Te lo dice un amigo. ¡A reirse más!

Osde
Osde