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De Puño y Letra por Lape: Somos los Tempraneros

Hace ya varios meses que empecé a levantarme todos los días a las 4.30 de la mañana para hacer TN de 6 a 10. Hacía muchos años que no me tenía que despertar tan temprano regularmente y, créanme, uno nunca termina de acostumbrarse. Si todos los días te cuesta salir de la cama a las 7.30, imaginate lo que es hacerlo tres horas antes. No es fácil, para nada. Pero yo soy un afortunado, porque amo el periodismo. Y todo es más sencillo cuando hacés lo que te gusta.

Pero creo que, por mucho que me guste mi oficio, no podría hacerlo si en el equipo no hubiera buena vibra. Entre los Tempraneros la hay, y mucha. Eso traspasa la pantalla. Eso se nota: no por nada somos el noticiario más visto del país. El viernes a la noche nos reunimos todos (los que estamos delante de la cámara y los que están detrás) para festejar este pequeño gran logro. Charlamos, contamos anécdotas, nos emocionamos y brindamos.

Les presento a los Tempraneros. Nuestra felicidad es la tuya, porque todo es gracias a vos, que nos elegís cada día para despertar con una sonrisa. La misma que se ve en la foto.

De Puño y Letra por Lape: Ganar todos los días

No pudo ser. En el año de la primera nominación de Atardecer de un Día Agitado al Martín Fierro de radio, el premio fue para los colegas de Metro y Medio. Más que merecido. A pesar del resultado, estoy más que orgulloso de nuestro equipo. Y estoy feliz porque soy de los que disfrutan a cada paso. Mi intención, como siempre les digo, es transmitirles esta forma de vida para que ustedes intenten hacerlo de la misma manera: ser feliz con lo que hacen, con lo que tienen y con lo que son. Y eso va más allá de las victorias o derrotas circunstanciales.

Yo amo la comunicación. Sea en tele, en radio, con un amigo, con la familia o hasta en un evento. En medio de la locura del trabajo y los preparativos para el Martín Fierro viajé a Rosario para conducir la presentación del nuevo Mini Countryman. En el escenario hice lo que sentí. Hablé de perseverancia, actitud y hasta me di el gusto de cantar. Pasamos todos un lindo momento y creo que más de uno se fue pensando en los valores más importantes de nuestras vidas.

El premio no llegó, pero no hay nada que lamentar. Soy un afortunado. Estamos esperando el octavo año en La 100. Acompañándote cada tarde; latiendo mi corazón al ritmo del tuyo. Gracias por matear, por disfrutar y participar de Atardecer. Gracias por estar.

De Puño y Letra por Lape: El discurso más breve de la historia

¡Hola, amigos! Les quiero contar una historia. Sir Winston Churchill era un alumno con problemas. Para sus compañeros de colegio era sencillamente un fracasado. Nunca estudiaba, y si lo hacía no entendía lo que explicaban los profesores. Repitió tres veces octavo grado, simplemente porque le costaba aprender. Pero Churchill, que pasó a la historia por ser uno de los más grandes líderes estratégicos de la Segunda Guerra Mundial, siempre fue un perseverante.

Muchos no conocen que está vinculado a una de las más grandes derrotas de Inglaterra en la Primera Guerra, como lo fue el desembarco de Galípoli. Esto lo podría haber alejado para siempre de su carrera política y militar, pero no desistió. Aquel chico al que tanto le costaba entender, con el paso del tiempo, cayéndose y levantándose cuantas veces hizo falta, se convirtió con el tiempo en estadista, escritor, historiador y militar, conocido por sus grandes discursos y su brillante oratoria. Él perseveró, aprendió de sus errores y, 25 años después, fue elegido primer ministro británico. ¡Hasta fue premio Nobel de Literatura en 1953!

Como si fuese una ironía del destino, aquel que no podía aprobar octavo grado tuvo un día su revancha: lo invitaron a la Universidad de Oxford para pronunciar un discurso en la fiesta de egresados. Llegó con paso lento y en medio de una lluvia de aplausos, acompañado por su inseparable bastón. Subió al escenario, colocó su sombrero sobre el atril, miró a la audiencia y dijo: ͞¡Nunca se rindan!͟. Pasaron unos segundos en silencio y volvió a repetir esa frase que encierra tanto. Hizo una reverencia y se fue. Para sorpresa de todos, su alocución había terminado. Con solo seis palabras (en inglés), fue el discurso más breve y elocuente en la historia de la universidad. Es que eso era todo lo que tenían que saber los egresados sobre su éxito.

De Puño y Letra por Lape: Todo llega

 

Ya les conté alguna vez que mi inicio en esta hermosa profesión que es el periodismo fue en una radio, hace 30 años. Desde el primer momento entendí que tenía al mismo tiempo una gran oportunidad y una gran responsabilidad: dejarle un buen mensaje a los oyentes. Un mensaje que sirva, que ayude; sin pensar en el rating, en el ego ni en ser más importante que la noticia. Usar el micrófono para informar, entretener y sacarte una sonrisa.

Me juré no decir nunca una mala palabra; y lo vengo cumpliendo. Siempre busqué darle un espacio a la solidaridad, a bajar un cambio en la locura de cada día, de hablar de respeto, deescuchar al otro, de hacerte pensar, de ayudarte a encontrar un camino para ser mejor persona. Sé que no es la fórmula del éxito; pero es la fórmula para ayudar a formar una sociedad mejor.

Siempre les digo que la perseverancia es el único camino. Y que todo esfuerzo, tarde o temprano, tiene su recompensa. Hace unos días salieron las nominaciones al Martín Fierro de radio y entre los candidatos al mejor programa periodístico vespertino en FM aparece Atardecer de un Día Agitado. Es mi primera nominación en 30 años. Llegó gracias a ustedes, que escuchan la 100 cada tarde. Y gracias a mis compañeros, quienes hacen posible hacer un programa sano y solidario, siempre trabajando con una sonrisa. Es otro sueño cumplido. Todo llega, solo hay que saber esperar.

De Puño y Letra por Lape: El placer de hacer lo que te gusta

Hace un tiempo les conté que, desde que terminó mi querido Prende y Apaga, hace ya más de dos años, siempre quise volver a tener un espacio distendido en la tele, alejado de las noticias duras y más cerca de la gente y de la solidaridad. De tanto empujar lo logré y, al menos por un par de meses, disfruté de hacer TN Club 14 junto amigos y compañeros. El sábado fue nuestro último programa y, la verdad, no podría haber salido mejor.

No es fácil hacer un programa así, con tantas cámaras y tanto esfuerzo de producción. Pero hicimos lo mejor por ustedes, que nos acompañaron en cada previa de sábado desde su casa. Les agradezco a Roxy Vázquez, Gustavo Tubio, Juan Butvilofsky, Matías Bertolotti, Cata Bonadeo y tantos más por ser parte de un programa hecho con amor. Eso siempre traspasa la pantalla.

Fueron 14 programas de pura buena onda, donde la solidaridad con la sonrisa fue lo más importante. Y qué decir de la despedida, con Lapeband en el estudio. Poder juntar a mis dos pasiones es algo que me llenó de felicidad. Les repito lo que les digo siempre: “hacer lo que te gusta”. Ese tiene que ser nuestro desafío. Y que no nos importe el qué dirán. Si Dios quiere, nos volvemos a ver en el Club el año que viene.