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De Puño y Letra por Lape: Ojalá

Ojalá te abracen mucho y te besen más.

 

Ojalá no dejes que las dudas te quiebren, que la desconfianza te gane, que la incertidumbre te inunde. 

 

Ojalá aprendas a decir lo que te pasa, a desenredar lo que sentís. 

 

Creeme cuando te digo que los silencios queman. Y aunque las palabras no resuelvan, siempre ayudan a sanar. 

 

Ojalá sepas caminar solo, pero te animes a andar en compañía. 

 

Sé que el amor da miedo, pero tenés que saber que también da vida. 

 

Animate a soltar el pasado, porque al final del día es la única forma de romper la coraza que acarreás en el presente y que es muy pesada. 

 

Ojalá que tengas siempre quien te pueda sostener, pero si alguna vez te encontrás solo, enfrentándote con la ansiedad que consume y esa presión que te agobia, te voy a regalar mis brazos, te presto mi oído y te ofrezco mi corazón.

 

Ojalá persigas tu pasión, puedas conservar la ilusión y por sobre todo, la fe en el destino.  

 

Ojalá abraces mucho y beses más aún. 

 

Ojalá todo lo malo pase rápido y todo lo bueno sea por venir. 

 

Ojalá la vida te sorprenda y te abrace en el momento menos esperado.  

 

Ojalá seas feliz con lo que tenés y no con lo que querés tener. 

 

Feliz primavera. Te lo dice un amigo. 

De Puño y Letra por Lape: Carta abierta a Elvis en su cumple

Escribí una carta el día del cumpleaños de mi hijo Elvis. Espero que te guste... porque te lo quería contar.

 

Siempre juntos. Nuestro lema. Creciste muy rápido. Para mi gusto, tal vez demasiado rápido. Me acuerdo cuando eras un bebé de 2 años y te pedía que crecieras para que juguemos a la pelota. Y cuando te ibas haciendo grande el que no podía jugar era yo, porque trabajaba todo el día.  

 

Cómo olvidar aquel día que entraba a casa con mi valija después de un viaje largo como movilero, me abrazaste y me dijiste con lágrimas en los ojos que no me fuera más de viaje, que me extrañabas. Eras un niño. Yo no dude y avisé en el canal que no iba a viajar más. A pesar de eso solo disfrutábamos 15 minutos al mediodía. El trabajo me demandaba mucho tiempo. Y vos nunca me lo reclamaste.  

 

Jugar al ping pong, a la pelota o simplemente mirar la tele abrazados. Pasiones de padre e hijo. Cómo olvidar esos partidos de Boca junto al abuelo Roberto en la cancha o en casa. O esas charlas inolvidables en la arena de cualquier costa. Esos largos partidos de ajedrez. Ese silencio que hacíamos cuando estabas en tu cuarto estudiando, respetando tus tiempos. Ese llanto emocionado cuando te sorprendí en la Universidad Estatal de New York. O tu recibida en la facultad. La vida son solo momentos. Momentos que recuperamos en esta cuarentena obligada. Aprovechamos cómo nunca el tiempo perdido.  

 

Orgullo es lo que siento por vos. Pibe honesto, sano, responsable, muy amigo de sus amigos. Feliz cumple. Te amo. Papá. 

De Puño y Letra por Lape: Aquella noche fría de agosto de 1989

Quizás algunos ya conozcan la historia. Pero a mí siempre me gusta volver a contarla. Lo bueno es que todos los 26 de agosto se me presenta la oportunidad de hacerlo. Y hoy lo vuelvo a hacer, porque se cumplieron 31 años del día que conocí a Bochi, el amor de mi vida.  

 

Ella tenía 20. Yo 24. Éramos muy jóvenes. Vivíamos muy cerca y habíamos ido al mismo colegio, pero nos encontramos por primera vez en un boliche, lejos de nuestras casas. Era el destino. 

 

Ella no hizo la cola para entrar. Yo, amante de las reglas, esperaba mi turno. Le dije que respetara la fila y me miró. Entonces, la magia: en ese instante los extremos se cruzaron y se unieron para siempre. No nos separamos más. 

 

Pasamos toda una vida juntos. Muchos buenos momentos y algunos malos. Pero siempre juntos, tirando del carro para el mismo lado. Con esfuerzo formamos una hermosa familia. Cumplimos sueños y siempre vamos por más. 

 

A veces me preguntan cómo hago yo para despertarme con una sonrisa cada día, tan temprano... Y mi respuesta es porque la veo a ella. Bochi es mi motor, mi equilibrio necesario. 

 

Ella todavía guarda ropa que usamos aquella noche fría de agosto de 1989. Te lo quería contar. 

De Puño y Letra por Lape: Un cumpleaños diferente

Como no podía ser de otra manera, este 2020 me tocó recibir mis 56 en casa, de cuarentena.

 

Siempre me gustó mucho festejar mi cumpleaños. Para mí, un eterno agradecido, festejar los cumpleaños es festejar la vida y brindar por seguir estando juntos. Estoy acostumbrado a hacerlo rodeado de gente. Compañeros de trabajo, de banda, amigos... 

 

Pero este año, como a casi todos, la pandemia me alteró los planes y me tocó hacerlo de una manera diferente. No estuvo nada mal, por cierto: me levanté tarde y estuve todo el día en pijama, disfrutando con la familia. 

 

Les quiero agradecer por tomarse un tiempo para escribirme y mandarme sus saludos. Los leo a todos y créanme que su buena energía me llega. Gracias por su cariño, por su generosidad, por apoyarme y por seguirme en este camino de la comunicación, con honestidad y para generar conciencia solidaria. Por ahí pasa mi vida, que la comparto con ustedes hace más de 30 años. Con virtudes, desencantos, amores y vivencias. Soy feliz y vivo la vida con optimismo. 

 

¿Cómo agradecer tanto afecto, tanto amor, tantas muestras de cariño? Dicen que uno recibe lo que da. Yo creo que doy poco. Ojalá algún día pueda devolver tanto. Gracias por ser amigos. ¡Salud! 

De Puño y Letra por Lape: Un buen momento

Hola amigos. Saben que nada ocurre por casualidad. Por algún designio del destino, justo en estos días de aislamiento, mientras espero y deseo no tener el virus, me llegó un texto por WhatsApp que leí una vez en la radio, hace mucho. 

 

Me gusto tanto que lo publiqué en Instagram y me gustaría también compartirlo con ustedes en mi web, porque siento que esta es una historia que la podría haber escrito yo o la podrías haber escrito vos.  

 

Disfruten del día y del momento. La vida es muy corta, todo es muy efímero y el tiempo es lo más valioso que tenemos. 

 

El autor de la historia es Mário de Andrade, un poeta y novelista brasileño de principios del siglo pasado. Ojalá te sirva como me está sirviendo a mi... 

 

"Conté mis años y descubrí que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante que el que viví hasta ahora. Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces, comió los primeros con agrado y cuando se dio cuenta de que le quedaban pocos empezó a saborearlos profundamente. 

 

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, prodecimientos, reglamentos internos, sabiendo que no van a lograr nada... 

 

Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido. Mi tiempo es escaso como para discutir títulos. Quiero la esencia. Mi alma tiene prisa. 

 

Sin muchos dulces en el paquete, quiero vivir al lado de gente humana, muy humana, que sepa reírse de sus errores, que no se envanezca con sus triunfos. Que no se considere electa antes de la hora, que no escape de las responsabilidades. Que defienda la dignidad humana. Y que desee andar solo del lado de la verdad y la honradez. Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena. 

 

Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas. Gente a quien los golpes duros de la vida le enseñaron a crecer con toques duros en el alma. Sí... tengo prisa por vivir con la intensidad que solo la madurez puede dar. Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan. Estoy seguro de que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido. Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y mi consciencia. 

 

Tenemos dos vidas, y la segunda comienza cuando te das cuenta de que solo tenés una". 

Osde
Osde