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De Puño y Letra por Lape: Volver a disfrutar de las pequeñas cosas

Cuando estaba internado en terapia intensiva siempre le decía a Bochi que soñaba con desayunar descalzo debajo de los árboles y salir a caminar por el barrio. No deseaba más. No quería más. Solo eso. Extrañaba ese pequeño placer. Tan simple. Tan hermoso. Tan único.

Eran esas, las cosas mínimas, las que me motivaban a mejorar. A salir del pozo. Aún respiraba gracias a la ayuda del oxígeno. No sabía cuánto tiempo iba a estar con el respirador ni cuánto tiempo más iba a estar internado. No importaba.

Y sin embargo mi sueño era ese. Tan sencillo: volver a caminar por mi lugar. Por mi barrio. El que me vio nacer. Donde está mi familia y donde están mis amigos. Son muchos años en el mismo lugar. Muchas personas que crecimos juntas.

Después de dos semanas en recuperación, ahora es lo que hago en mi casa. Les quiero contar mi felicidad. Mi progreso es lento pero firme. Avanzo muy de a poco. Pero avanzo. Como siempre les digo: pasos cortos, pero seguros. Siguiendo el tratamiento con la kinesióloga.

Empecé́ caminando muy despacio 5 minutos por día. Luego superé la barrera de los 15. Y así. Me canso, sí, pero camino. Y eso es maravilloso. Con perseverancia, voy recuperándome. Estoy feliz. Se los quería contar a ustedes que siempre son tan generosos conmigo y se preocuparon tanto. Gracias, gracias, gracias.... vamos por más...

De Puño y Letra por Lape: La alegría de volver a casa

Hola, amigos queridos. Quería compartirles mi felicidad. ¡Ya estoy en casa! Después de 21 días, de a poco voy saliendo de la pesadilla.

El finde recibí el alta definitiva y pude volver a casa. Aún tengo una neumonía grave, pero siguiendo el plan de recuperación, pronto volveré a ser el mismo. Sin apuro. Con perseverancia.

Sé que soy la misma persona, pero mis prioridades ahora son diferentes.

Muchas gracias a todos por ayudarme, por rezar, orar o simplemente pedir al universo por mi recuperación.

Gracias a todo el personal médico sanitario del Sanatorio Juncal de Temperley que tan atento siguió mi enfermedad. Médicos, enfermeros, camilleros, personal de limpieza. Todos pusieron ese enorme granito de pasión y de amor que me está ayudando a respirar.

Gracias a mis amigos y mi familia por estar siempre. Nunca voy a olvidar los abrazos interminables después de estar tanto tiempo alejados.

Les quiero compartir un texto que alguien me mandó. Es de Haruki Murakami y dice así:

"Y una vez que la tormenta termine, no recordarás cómo lo lograste, cómo sobreviviste. Ni siquiera estarás seguro de si la tormenta ha terminado realmente. Pero una cosa sí es segura: cuando salgas de esa tormenta no serás la misma persona que entró en ella. De eso se trata esta tormenta".

Gracias de corazón. Te lo dice un amigo.

De Puño y Letra por Lape: Y un día me tocó a mí

Y un día me tocó a mí...

Después de tanto cuidado, de tanta prédica, de tanto insistir con el protocolo... Por error, por imprudencia o por un imponderable, me contagie de COVID. No lo sé.

Empecé a toser, a sentir un cansancio raro, a quedarme sin aire. Pensé en la ola de calor. A la noche tuve un poco de fiebre y esta subió con el correr de las horas. Al otro día llamé a mi neumonólogo y fui al sanatorio Juncal de Temperley. Me hisoparon, me sacaron sangre y para estar seguros me hicieron una tomografía de pulmones. Ahí la historia cambio.

Mi pulmón derecho está empezando a ser invadido por el virus. Estoy internado. La rápida acción de los médicos está evitando que se expanda. Son increíbles. En unas horas me ponen plasma.

Estoy muy bien cuidado por los médicos, enfermeros y todo el personal de la clínica. Sigo aislado, esperando que el virus se vaya.

Muchas gracias a todos por la preocupación y por cada mensaje de aliento. De corazón: gracias. Cuídense. Se los dice un amigo.

De Puño y Letra por Lape: Seguir dando pelea

Hola, amigos queridos. Estoy cursando el día 17 de internación. Hoy me siento mejor, por eso me tomo este tiempo para escribirles a todos, que son tan generosos siempre conmigo y mi familia.

Ni en mis más remotos sueños me hubiera imaginado estar viviendo esta pesadilla. Todos me dicen que tengo que ser fuerte, que voy a poder. Les agradezco porque me ayudan, y mucho. A los que alientan, a los que rezan, a los que piensan, a los que llaman. Sé que son miles. Gracias de corazón.

Aquí, en esta cama de terapia intensiva, con todos los cuidados, se multiplican por centenas los deseos de todos y llegan para apuntalar siempre cuando aparece el bajón. Porque a veces aparece, claro. El optimista por naturaleza no puede serlo siempre. Lo admito. La vida acá es así.

No puedo hacer movimientos bruscos simplemente porque mis pulmones lo pueden sentir. Ahora están dominados y manejados por el covid. Pero sólo por ahora. El virus tiene el control, pero yo tengo el control de mi mente. Es una pelea fuerte en medio del ring. El que logra respirar gana. El que sabe esquivar los golpes, a la larga termina venciendo.

Este es mi mensaje para todos los amigos que preguntan, a los que por obvias razones no les puedo responder. Ahora que pude agarrar el celular les digo que estoy peleando hasta el final.

Esto es día a día. Esta foto es mi actitud. Aquí estoy, con una cánula de alto flujo de oxígeno. Todo es nuevo. Mi vida será diferente. Aprender a respirar será mi gran desafío. Por ahora sigo luchando con el oxígeno, que es mi más preciado aliado, con el afecto de mi familia y de todo el personal médico de la Juncal ¡Gracias! Pronto el abrazo será interminable...

De Puño y Letra por Lape: La familia unida

¡Hola, amigos! Les vuelvo a escribir desde el Caribe, aprovechando de unos hermosos e inolvidables días de descanso en familia y con amigos. El otro día alguien me comentó que estaba sorprendido de que mis hijos aún vacacionen con nosotros. Es verdad, Mica y Elvis ya son grandes, pero me encanta que sea así.

Cuando estamos juntos parece que el tiempo no pasa. O a lo mejor queremos que se detenga. No lo sé. Soy un agradecido a la vida de que esto pase. Cuando estamos de vacaciones jugamos como cuando eran chicos, vemos series, leemos, disfrutamos el sol juntos... Pensamos y soñamos.

Si bien durante el año cada uno está en la suya, con sus actividades y responsabilidades, cada vez que podemos nos escapamos y aprovechamos ese tiempo dormido abrazándonos interminablemente... riéndonos de cualquier cosa.

¿Y Bochi? Ella es diferente. Con ella todo es más fácil. Hace de esposa, mamá, amiga, gerenta, ama de casa y todo lo que se te ocurra. Me conoce desde que estaba dando mis primeros pasos en este mundo audiovisual. Ella sabe todo lo que me costó llegar a este lugar. Cuando la veo sonreír me demuestra que todos los obstáculos se pueden superar.

Con Bochi construimos una vida, formamos una familia y soñamos nuestro futuro. ¿Discutimos? Sí, a veces. En realidad, poco... aunque ella siempre tenga razón. Y cada vez me gusta más. En fin amigos, seguimos disfrutando de otras vacaciones más juntos. Te lo quería contar.

Osde
Osde