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De Puño y Letra por Lape: Cantá, aunque desafines

Vivimos en tiempos difíciles. La vida va rápido, nadie te regala nada y todos los días nos encontramos con un problema diferente. Trabajamos mucho y descansamos poco. Nos estresamos. Por eso es necesario buscar un tiempo para conectarnos con uno mismo y dejar volar la imaginación.

Yo, que me levanto a las 4 de la mañana y vuelvo a casa a las 9 de la noche, encuentro en la música a mi cable a tierra. No hablo de Lapeband. ¿Sabés lo que hago a veces cuando vuelvo a casa después de un larguísimo día de trabajo? Digo ‘Bochi, disculpame’ y agarro la guitarra. Toco y canto diez minutos. Son solo diez minutos en los que me olvido del mundo.

La música me ayuda a calmar mis locuras cotidianas. Cuando la música entra en tus venas te lleva a otra dimensión.

Todos lo podemos hacer. Si querés cantas y desafinás, cantá igual. Yo también desafino. Si querés bailar, bailá aunque seas un patadura. Soñá cosas buenas. Que nadie te impida hacer lo que tengas ganas de hacer y no te permitas arrepentirte de lo que no hiciste. Te lo dice un amigo.

De Puño y Letra por Lape: Un empujoncito hacia nuestro sueño

Hay un tema de Lapeband que se llama “Sin vos”. Se lo escribí a Bochi una tarde en la radio y es uno de nuestros pocos temas propios. Tal vez lo conozcan, porque suele sonar en Tempraneros y también en Atardecer.

Para nosotros, que empezamos haciendo covers, haber creado una canción desde cero es especial y por eso para mí es increíble tocarlo en vivo y que los que nos vienen a ver hagan el coro. Eso pasó hace unos días, durante un show en Loco Arte, un muy lindo bar de Adrogúe.

En Lapeband hacemos todo a pulmón. No tenemos discográfica ni productora. Nunca grabamos un disco. Solo tocamos porque amamos la música y porque disfrutamos estar sobre el escenario con amigos de toda la vida.

Lapeband es también un cable a tierra. Por más que de esté cansado, quemadísimo por levantarme tan temprano y trabajar tanto, siempre me nace una sonrisa del corazón al juntarme a ensayar con mis compañeros. Y, al subirme al escenario, me acuerdo que todo vale la pena. Ahí el tiempo se detiene. Hacemos lo que nos gusta, lo disfrutamos. Y eso, como siempre, se transmite.

Me emociona ver que a pesar de que no tengamos tanta espalda, ustedes se aprendan y canten nuestros temas. Lo siento como un tremendo empujón para seguir en este camino y para acercarnos un pasito más a nuestro sueño, que es tener un disco propio.

Ojalá que mi cable a tierra sea tu inspiración para que empieces a hacer lo que te gusta de verdad, a abrir las alas a lo desconocido, a buscar tu sueño. No importa lo grande que sea: volá, soltá. Vale la pena intentarlo. Te lo dice un amigo.

De Puño y Letra por Lape: Dejar volar la creatividad

Les quiero contar una de mis historias favoritas de Elvis Presley, mi mayor referente musical. No es ningún secreto que soy fanático de su música, pero lo que más valoro de este breve relato es el mensaje que nos deja, una idea muy similar a la que humildemente intento cultivar desde mi lugar.

Cuando un Elvis adolescente -y todavía desconocido- se acercó a una pequeña discográfica de su Memphis natal a grabar un tema que había compuesto para su mamá, la secretaria del dueño del lugar le preguntó: “¿Y vos a quién imitás?” Elvis, que estaba sentado en una sillita contra la pared, esperando su turno para probar suerte y lograr pegar el salto a la fama, le respondió tímidamente: “Yo no imito a nadie”.

Creo que la anécdota resume muy bien una de las mayores virtudes que se pueden tener: la autenticidad. A Elvis, el tiempo le dio razón: él era creativo y no necesitaba imitar a nadie para tener éxito.

La creatividad es como un haz de luz que puede iluminar ese oscuro rinconcito que tal vez tengamos abandonado. Hay creatividad en la cocina, en las salidas y paseos, en el trabajo, en el trato afectivo, en la amistad, el espectáculo, em las noticias, en la búsqueda de soluciones en incluso en la definición de los problemas. Lo importante es animarse a crear partiendo de creer que se puede.

Quiero que pierdas el miedo a equivocarte. Al fracaso. A perder. El que no intenta no gana. El que no provoca cambios no consigue cambios. ¡Cada día tenés la oportunidad de ser vos mismo en cada cosa que encarás, por más pequeña que esta sea!

De Puño y Letra por Lape: El vuelo de Mica

Fue un finde intenso. Mica, mi hija mayor, cumplió 26 y tomó la decisión de irse sola de vacaciones, muy lejos.

Los chicos están grandes y ya vuelan solos. Debo reconocer que no entiendo por qué la juventud de ahora es fanática de viajar en soledad. Yo nunca salí solo. Siempre lo hice con compañía. Era otra época y tengo que aceptar su elección. Viajar solo, creo, es encontrarse con uno mismo. Al fin y al cabo, estas decisiones son parte de la vida y nos hacen crecer a padres e hijos.

Pero, por más que muchas cosas cambien, algunas siguen siempre igual. El otro día, cuando se hicieron las 12 y empezó su cumpleaños, con Bochi quisimos ser los primeros en saludarla en el teatro. Y ahí estaba… disfrazada de “tenedor”. Ahí me di cuenta de que nada cambió. Se disfrazaba de chica y lo sigue haciendo de grande. Es lo que siempre quiso hacer: actuar; divertirse y divertir a los demás.

Mica… la buena, la intensa, la de la memoria eterna, la feliz, la despistada, la ansiosa, la divertida, la exigente, la deportista, la amiga, la talentosa, y tantas cosas más.

Todo lo bueno que le está pasando no es un regalo; ella se lo ganó. Si ella es feliz, yo también lo soy. Te lo quería contar!

De Puño y Letra por Lape: La transparencia como estilo de vida

Si hay algo que nunca me perdonaría es ser falso. Ser auténtico y transparente es lo que me ayudó a encontrar mi estilo, ese que algunos llaman “desacartonado” o “desestructurado”. Me impresiona que mucha gente que no me conoce me diga que siente que soy su amigo. Creo eso solo se puede sentir cuando uno se brinda tal cual es.

Siempre he creído que la clave del éxito está en que uno tiene que ser igual delante de una cámara, el micrófono de la radio, en la calle, en el gym o en casa. No sos distinto, ni más ni menos que nadie, por ser conocido. Sos el mismo, con tus alegrías y tristezas.

Así como me ven soy en la tele, en la radio y en la vida. También con mi banda. Si no me creen, los invito que pasen por mi Instagram y vean una de las últimas publicaciones. El show de Lapeband en Quilmes ya había terminado. Las luces del bar estaban apagadas. Los espectadores, yéndose. Yo, todavía lleno de adrenalina, seguía enchufado. Y me puse a bailar. Mis amigos se empezaron a reir y me grabaron. No me importó. Cuando la música entra en tus venas te transporta a lugares inimaginables… Fue un momento irrepetible.

Unas horas después tenía que volver a ponerme un traje para volver a la rutina. Pero esa imagen breve, solitaria y única quedó retratada para siempre. Así soy y así me gusta que vean, porque la buena onda se transmite y contagia. ¡Te lo quería contar!

Osde
Osde