A+ A A-

De Puño y Letra por Lape: Animándome a superar mis miedos

Casi no recuerdo cómo era la vida sin anteojos. Por mis problemas de visión, los uso hace casi 30 años. En los últimos meses, por estrés, cansancio o por simple envejecimiento, la situación era cada vez peor. Mi familia y mis compañeros de trabajo lo saben: venía perdiendo la vista muy rápidamente.

Por ejemplo, dejé de ir a la cancha porque no diferenciaba a los jugadores; y ya se me estaba empezando a complicar ver las letras de los monitores en el canal.

Siempre tuve mucho miedo de que me toquen los ojos. Son delicados y hay mucho en juego. Pero estaba desesperado y no me quedó otra que salir de mi zona de confort. Por eso fui al oftalmólogo y le pedí que me ayude, que haga lo que tenga que hacer para solucionar mi problema.

La semana pasada, por fin, me animé a dar el cambio necesario en mi vida. El doctor Robert Kaufer me operó del ojo derecho. Esta semana será el turno del izquierdo. No es una cirugía fácil, pero cuando confiás en tu médico y su equipo y sabes del apoyo de todos los que te quieren, todo es posible.

La operación fue con anestesia y sedación. No me di cuenta de nada. La atención de todos los que trabajan con una sonrisa hace que todo sea como en familia.

Tenía miedo. Es normal. Pero tuve la mano de Bochi, que no me soltó. Y con afecto -el de mi familia, mis amigos, mis compañeros y el de ustedes- todo es más sencillo.

A pesar del temor, di un paso importante para mejorar mi calidad de vida. Como siempre les digo, el que no intenta no gana. Y el que no provoca cambios no los consigue.

Los dejo con una frase que leí por ahí y que me gustó mucho: “Valentía no es la ausencia de miedo; es la capacidad de seguir adelante a pesar del miedo”. ¡Nos vemos, ja!

Osde
Osde