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De Puño y Letra por Lape: Gestos que valen mucho

En Argentina parecemos vivir en un eterno clima de confrontación. Ya sea por política, economía o fútbol, cualquier excusa sirve pare discutir, pelear, imponerse... Basta prender el televisor y sintonizar cualquier canal para encontrar una pelea. Los debates llenan horas de aire y sin dudas influyen en nuestro humor. 

 

Se dice que los medios son espejos de la sociedad y en este caso es real, porque la confrontación está en todos lados: por algo no nos sorprende ver a dos personas peleando en una esquina por un incidente de tránsito o a una familia dividida por quién vota a qué candidato. 

 

Creo, amigos, que no vale la pena. El otro siempre va a ser más importante que una idea, unos pesos o un equipo de fútbol. Y creeme que pensar así, a la larga, es lo mejor para todos.

 

Nadie niega que todos tenemos problemas. La vida de hoy es complicada. Y lo sé, porque día a día, gracias a mi trabajo, llego a conocer las historias de argentinos que la pasan mal de verdad. Pero muchos de ellos deciden poner al otro por encima de sus líos y demuestran que la tolerancia es el único camino para mejorar como sociedad. Sentarse. Mirarse a la cara. Hablar. Escucharse. Intercambiar ideas, pero sin agresión. 

 

Por eso me gustaría destacar dos cosas que ocurrieron en los últimos días que en cualquier otro país podrían considerarse normales, pero que para nosotros deberían ser valorables: primero, que la semifinal entre Boca y River se pudo completar sin hechos de violencia, como años anteriores. Y el segundo, la reunión que Mauricio Macri y Alberto Fernández mantuvieron la mañana siguiente a las elecciones. En tiempos donde la grieta parece dejar a todos de un lado u otro, estos gestos valen y mucho.

 

Creo firmemente que un gesto, una sonrisa, un saber parar antes de que la discusión deje marcas indelebles son señales que se reciben del otro lado. Hacerlo a tiempo puede ahorrarnos muchos disgustos. Yo intento ponerlo en práctica. ¿Y vos?

Osde
Osde