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De Puño y Letra por Lape: Detenerse nunca

Siempre, desde que era aquel pibito tímido al que le costaba hablar en clase frente a sus compañeros, supe que mi vocación era ser periodista. Más que mi vocación, era mi sueño, ese sueño que con los años y después de mucho trabajo pude alcanzar. Ya en el periodismo, me puse otra meta aún más ambiciosa: ganar el Martín Fierro. 

 

Más de una vez me imaginé subiendo al estrado después de escuchar mi nombre. Inventaba en mi cabeza ese momento y lo reproducía como una película. Los nervios, la excitación, el abrazo con mis colegas y mi familia, la caminata al escenario, ¡hasta el discurso! “Gracias a Aptra, a mis viejos…”. Ya saben...

 

Me costó muchos años lograrlo. Recuerdo que allá por el 92 festejaba el Martín Fierro de oro que ganó Fax. Sentía orgullo por haber aportado mi granito de arena siendo productor. Y me sentí en parte responsable de ese premio. Después seguí festejando los de Telenoche, donde era cronista. Mucho después llegaron los que sentí como propios, con TN Central en 2008 y TN de Noche como mejor noticiero del año 2009. Y el que tengo en casa como mejor conductor de 2009. También perdí muchas veces, claro, y volví a ganar con Atardecer en los Martín Fierro de Radio. Por suerte, aquel sueño se me cumplió varias veces.

 

Era mi sueño. Y caminé tras él. Durante un largo recorrido me caí un montón de veces. Me levanté. Y me volví a caer. ¡Arriba otra vez! Pero nunca desistí. Nunca bajé los brazos. Soñar no cuesta nada, como alguien dijo por ahí. El verdadero desafío es ir en la dirección correcta, la que nos conduce hacia nuestros sueños, por más lejos que estén. Dando pasos cortos, pero seguros. Caminar, no correr. Pero nunca detenerse.

 

Tomate un respiro y comenzá a imaginar y desear. Buscá un sueño, estoy seguro de que tendrás algunos. Y camina tras él. ¡No hay tiempo que perder!

Osde
Osde