De puño y letra por Lape: Animarse a sorprender Destacado

 

"La alegría más grande es la inesperada͟", dijo Sófocles, el gran poeta trágico griego. Su frase me gusta tanto que la elegí para empezar uno de los capítulos de mi libro, Prende el optimismo. Es que, déjenme confesarles, soy un fanático de las sorpresas. Para mí, la palabra sorpresa equivale a sentimientos deliciosos y placenteros. Me hace acordar a mi infancia y nunca la asocio a malas noticias. Y por eso siempre trato de provocar ese sentimiento en la gente que quiero.

Las sorpresas son estímulos que nos alejan de la rutina, proyectados por alguien que piensa en nosotros. Quien desea provocar en nosotros una reacción de alegría ponetoda su energía y todo su tiempo para lograrlo. Y eso, amigos, es invalorable. Siempre digo que las sorpresas son un tesoro de la vida, un tesoro de recuerdos guardados en nuestro corazón. Eso es, en definitiva, con lo que nos quedamos: vale más un grato recuerdo que cualquier cosa material que uno pueda conseguir.

No hace falta romper el chanchito para sorprender a alguien. Basta con un desayuno en lacama, flores, alguna golosina, una serenata, una carta escrita de puño y letra… En fin, hay millones de opciones para lograrlo. Es la magia de lo imprevisto. Muchas veces se los digo en Twitter: quiero que esto que te conté genere en vos el deseo de sorprender y la predisposición a dejarte sorprender por la vida, por quienes te rodean. ¡Hacelo! ¡Intentalo! Proponete sorprender a alguien aunque sea una vez por año. Va a ser un buen propósito, que va a llenar tu vida de felicidad.

 

volver arriba