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De Puño y Letra por Lape: Compartiendo felicidad

Me acuerdo bien cuando hace algunos años el productor de TN Central me dijo que esa noche iba a debutar un meteorólogo. El pibe nuevo llegó en silencio. Era algo tímido. Se sentó a mi derecha y le pregunté cómo se llamaba. “Matías”, me respondió. Le dije que estuviera tranquilo, que yo lo iba a ayudar para que pudiera disfrutar su primera salida al aire. Me dijo que para él era un sueño estar sentado a mi lado, que siempre nos veía. Y que estaba nervioso.

 

Así empezó su camino en la tele el gran Matías Bertolotti, sin dudas el que más sabe de su tema. Es un apasionado por la meteorología, un estudioso a diario. Un profesional como pocos. 

 

Cuando le comenté que empezábamos con el Prende y Apaga, me dijo que contara con él: “Yo vengo, Lape”. Y terminó siendo uno de los protagonistas del ciclo con su humor. Fue gracias a ese programa que hace seis años encontró a Gabu, el amor de su vida. El destino nos puso de nuevo juntos en Tempraneros, en el Club 14 y vaya a saber uno cuántas veces más compartiremos aire. Me alegra su crecimiento, porque tiene el don de las buenas personas.

 

El finde, Gabu y Mati unieron sus vidas para siempre. Soy feliz viéndolos felices. Nada más lindo que celebrar juntos. Y miren si la fiesta habrá estado buena que hasta apareció Elvis tocando en el escenario con Lapeband. ¡Que viva el amor!

De Puño y Letra por Lape: ¿Cómo explicar lo inexplicable?

¿Cómo explicar lo inexplicable? ¿Cómo contar lo que siente mi corazón sobre el escenario? En Lapeband hacemos todo a pulmón. No tenemos discográfica ni productora. Nunca grabamos un disco. Solo tocamos porque amamos hacer música con amigos de toda la vida. 

 

¿Cómo será que ahí arriba se detiene el tiempo? ¿Ćomo será que cuando te colgás la guitarra dejan de importar las noticias, el dólar y los problemas personales? 

 

Por más que de esté cansado, quemadísimo por levantarme tan temprano y trabajar tanto, siempre me nace una sonrisa del corazón al juntarme a ensayar con mis compañeros. Y al subirme al escenario me acuerdo de que todo vale la pena. Ahí arriba vivo el aquí y ahora. La música es mi cable a tierra…

 

¿Cómo agradecer tanto cariño y el respeto de los que nos vienen a ver, sonríen y se aprenden nuestras canciones? Me emociona ver que a pesar de que no tengamos tanta espalda, ustedes canten nuestros temas. Lo siento como un tremendo empujón para seguir en este camino y para acercarnos un pasito más a nuestro sueño, que es tener un disco propio.

 

Mañana será otro día. Mañana me pondré el traje y trabajaré. Pero hay días en que soy solo música…

 

Que mi cable a tierra sea tu inspiración para que empieces a hacer lo que te gusta de verdad, a abrir las alas a lo desconocido, a buscar tu sueño. Para algunos será el arte, para otros un oficio, para otros un deporte. No importa lo grande que sea: volá, soltá. Vale la pena intentarlo. Te lo dice un amigo.

De Puño y Letra por Lape: Las mujeres de mi vida

Ya pasaron unas horas, pero no me quiero olvidar de dedicarles unas palabras a todas las mamás por su día. Más vale tarde que nunca, ¿no?

 

Mamá es la primera palabra que pronunciamos y la que decimos cuando estamos mal. Es la palabra salvadora. Detrás de esas cuatro letras está ese corazón infinito que solo las madres tienen. 

 

Ya les conté sobre la mía, Elba, que lo es todo. De ella sólo recibo afecto. Fue la mujer que primero me cuidó y la que nunca me soltó las manos. Hasta el día de hoy, ya bastante grandecito, cuando caigo en cama con fiebre, necesito que venga y me ponga su mano en mi frente para calmar cualquier dolor. Ella me enseñó que ser madre es cuidar incondicionalmente de los hijos, no importa la edad. Y siempre le voy a estar agradecido.

 

La otra mujer de mi vida, la que elegí hace más de 30 años y me llenó de alegría para siempre siendo madre de mis hijos, es Bochi. Debo reconocer que aprendo viéndola. Silvia es y será la mamá protectora que suelta cuando tiene que soltar. Que ayuda cuando tiene que ayudar. Que deja que sus hijos aprendan de sus errores. Que enseña, acompaña, reta, abraza, se enoja y perdona.

 

Bochi es la que se banca mis locuras y la que muchas veces cumple con dos funciones -de mamá y papá- por mi ausencia forzada y mi comodidad. Es la que pasó tantas noches sin dormir cuando Mica o Elvis llegaban tarde de alguna salida nocturna. 

 

Siempre la voy a encontrar con una sonrisa, a pesar de todos los problemas. Es la mamá que todo lo puede. Y si no lo puede, por lo menos lo intenta. Es el centro de nuestro universo. En cada lugar, en cada situación, en cada oportunidad que disfrutamos nuestra familia, pienso que todo es posible gracias a ella.

 

Espero que las mamás que me lean hayan tenido un hermoso día, como se lo merecen, por cuidarnos siempre y por ser como son. ¡Gracias, de corazón!

De Puño y Letra por Lape: Gestos que valen mucho

En Argentina parecemos vivir en un eterno clima de confrontación. Ya sea por política, economía o fútbol, cualquier excusa sirve pare discutir, pelear, imponerse... Basta prender el televisor y sintonizar cualquier canal para encontrar una pelea. Los debates llenan horas de aire y sin dudas influyen en nuestro humor. 

 

Se dice que los medios son espejos de la sociedad y en este caso es real, porque la confrontación está en todos lados: por algo no nos sorprende ver a dos personas peleando en una esquina por un incidente de tránsito o a una familia dividida por quién vota a qué candidato. 

 

Creo, amigos, que no vale la pena. El otro siempre va a ser más importante que una idea, unos pesos o un equipo de fútbol. Y creeme que pensar así, a la larga, es lo mejor para todos.

 

Nadie niega que todos tenemos problemas. La vida de hoy es complicada. Y lo sé, porque día a día, gracias a mi trabajo, llego a conocer las historias de argentinos que la pasan mal de verdad. Pero muchos de ellos deciden poner al otro por encima de sus líos y demuestran que la tolerancia es el único camino para mejorar como sociedad. Sentarse. Mirarse a la cara. Hablar. Escucharse. Intercambiar ideas, pero sin agresión. 

 

Por eso me gustaría destacar dos cosas que ocurrieron en los últimos días que en cualquier otro país podrían considerarse normales, pero que para nosotros deberían ser valorables: primero, que la semifinal entre Boca y River se pudo completar sin hechos de violencia, como años anteriores. Y el segundo, la reunión que Mauricio Macri y Alberto Fernández mantuvieron la mañana siguiente a las elecciones. En tiempos donde la grieta parece dejar a todos de un lado u otro, estos gestos valen y mucho.

 

Creo firmemente que un gesto, una sonrisa, un saber parar antes de que la discusión deje marcas indelebles son señales que se reciben del otro lado. Hacerlo a tiempo puede ahorrarnos muchos disgustos. Yo intento ponerlo en práctica. ¿Y vos?

De Puño y Letra por Lape: La solidaridad no se negocia

Se los digo siempre: soy un tipo con suerte. El último jueves me tocó conducir la Cena Anual Solidaria “Enzo Pagani”, de la Fundación Boca Social. El evento se hizo en la mismísima Bombonera y estuvieron presentes todos los jugadores y jugadoras del primer equipo de Boca. Para mí, un fanático del Xeneize desde pibe, fue un verdadero sueño. Y disculpenmé, pero no pude dejar mi cholulismo de lado y le pedí una foto a Carlitos Tevez, el jugador del pueblo.

 

Más allá de lo lindo de compartir un evento así en el estadio más icónico del mundo, lo importante fue la razón detrás de la cena: la solidaridad. Se recaudaron más de 40 millones de pesos que van a ser utilizados para ayudar en los programas sociales, de educación y deporte de la Fundación.

 

Ya se los he dicho alguna vez. Aunque parezca paradójico, soy un firme creyente de que los gestos solidarios también ayudan al que ayuda, por todo lo que le permiten experimentar y sentir. Lo comprobé en carne propia y lo pude ver en innumerables ocasiones. Estoy convencido de que el argentino es solidario: a pesar de que a veces veamos en el prójimo ese egoísmo que afea, sé que dentro de ellos anida un espíritu sano, que tienen guardado algún tesoro oculto que sale a flote por algún disparador externo. Y eso se ve cada vez que una tragedia afecta a nuestro país.

 

Es cierto que la solidaridad no vende, no genera rating. Pero, creeme, te va a ser sentir muy bien. Y ojo: ser solidario no depende de lo que tengamos, depende de la actitud. No hay que ser un potentado para ayudar. Dar no es regalar lo que nos sobra, sino entregar lo que el otro necesita. Es dar tiempo, dar amor. Es no mirar para otro lado.

 

La solidaridad rompe límites. Cuando hay actitud, las barreras no existen. Cuando las voluntades se unen, es más fácil salir del pozo. Seas de cualquier club o equipo, la solidaridad no se negocia. Te lo quería contar.

Osde
Osde