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De Puño y Letra por Lape: Una oportunidad de ser mejores

El coronavirus nos agarró a todos desprevenidos. Jamás pensé, ni en mis sueños más remotos, estar tantos días encerrado en mi casa, sin salir. Ya llevamos más de dos meses de cuarentena. Y seguimos... 

 

Quiero proponerte aprovechar este tiempo de aislamiento para valorar a quienes nos valoran. Para darnos cuenta de que todo es efímero. Que todo pasa tan rápido. Y que cuidarte es cuidar a los demás.  

 

Este es también un espacio para aprender. Nuestra familia es lo máximo. Disfrutar cada minuto con nuestros hijos, padres y hermanos es llenar nuestras almas vacías de tanta cosa intrascendente. Bochi, Mica y Elvis respetan mi locura y a veces la comparten. La frenan cuando es necesario hacerlo y me enseñan día a día que es mejor ser que parecer. Que no necesitamos tanto para vivir. Que reír es el mejor remedio. Y que un abrazo es el mejor antídoto para la mala onda.  

 

Desde mi casa, frente a la cámara, te digo que tengas fe. Que todo va a ser mejor. Que esta crisis nos hará replantear muchas malas acciones que estamos teniendo con el planeta. Y que depende de nosotros ser mejores seres humanos. Estamos ante este desafío. No desaprovechemos esta oportunidad. Te lo dice un amigo.

De Puño y Letra por Lape: Capitán Ezeiza, el superhéroe solidario

Hoy les quiero contar otra historia compartida. La de Juan José Cayuela, que hoy tiene 43 años. Juan nació en Ezeiza, en una familia humilde. Su mamá, maestra; su papá, farmacéutico. Los dos la pelearon todos los días.

 

Pero Juan era callejero: andaba mucho por la calle, a tal punto que, como a tantos, la mala compañía lo llevó por un mal camino. Empezó a vincularse con las drogas hasta que no pudo encontrar su vida. Se había casado, había tenido hijos, pero estaba peleado con la vida.

 

Se metió en ese oscuro camino hasta que él mismo, a los 35 años, tomó la determinación de internarse en una granja para terminar con su adicción. Estuvo dos años encerrado ahí tratando de recuperar su vida. Y no solamente la recuperó, sino que también recuperó a su familia y volvió a encontrarse con sus dos pibes. 

 

Pero además, Juan José hizo un click y decidió que debía entregarle algo a la sociedad: empezó a ayudar en fiestas solidarias a chicos que lo necesitaban, a merenderos, comedores... 

 

Un día alguien le prestó un traje de Capitán América. Y Juan empezó a divertir a los pibes disfrazado. Pero, “¿por qué Capitan América?”, se preguntó Juan. “Si yo soy de Ezeiza...”. A partir de ese momento fue el Capitán Ezeiza, un superhéroe solidario que ayuda a las personas que más lo necesitan. 

 

Hizo shows, se juntó con músicos y empezó a hacer festivales solidarios, juntando alimentos, juguetes para los pibes, zapatillas, ropa... El Capitán Ezeiza decidió ponerle fin a una vida que no era vida y empezó a devolverle a la sociedad lo que la sociedad le había entregado a su corazón. Y nos deja una lección: que el camino para recuperar su vida fue el de la solidaridad. Te lo dice un amigo. 

De Puño y Letra por Lape: Las cosas importantes

Si hay algo que nos permiten estos días de cuarentena es pasar más tiempo que nunca junto a nuestras familias. Ya van más de 40 días dentro de casa. Nos amuchamos. Nos abrazamos. Jugamos. Nos reímos. Nos cansamos y nos enojamos. A veces se nos acaba la paciencia. Son días que jamás olvidaremos.

 

Es una época especial para mí porque siempre me costó encontrar un equilibrio entre el trabajo y la familia. A veces uno está como loco haciendo un montón de cosas sin darse cuenta de que la vida pasa y los pibes van creciendo, ¿no?  

 

Ya les conté muchas veces que me arrepiento de no haber podido disfrutar muchas cosas con mis hijos. Me perdí cumpleaños, fiestas del colegio, tardes en el club... Durante años fui movilero. Viajaba tanto que no decía donde tenía que viajar, sino al aeropuerto al que iba o dónde tenía que tomar el auto.  

 

Un día volví de un viaje un sábado y el domingo me tuve que volver a ir. Mi hijo Elvis, que en ese momento tenía 7 u 8 años, se largó a llorar y me dijo: “No quiero que viajes más”. El lunes siguiente lo miré a mi jefe y le dije: “El nene tiene prioridad. No viajo más”.  

 

Los despido con un texto de Jessica Gómez que habla de las cosas importantes, como aprovechar más los momentos que compartimos con nuestros hijos. Se llama “Respira”. Usemos esta cuarentena para pasar más tiempo de calidad en familia. No tenemos excusas. Te lo dice un amigo.

 

Respira - Jessica Gómez 

 

“Serás madre toda tu vida. Enséñale las cosas importantes. Las de verdad. A saltar en los charcos. A observar a los bichitos. A dar besos de mariposa y abrazos MUY fuertes. No olvides esos abrazos y no se los niegues nunca. Puede que dentro de unos años los abrazos que añores sean los que no le diste.

 

Dile CUÁNTO LE QUIERES siempre que lo pienses. Déjale imaginar. Imagina con él. Déjale llorar. Llora con él. Las paredes se pueden volver a pintar. Los objetos se rompen y se reemplazan continuamente. Los gritos de mamá duelen para siempre. 

 

Puedes fregar los platos más tarde. Mientras tú limpias, él crece. Él no necesita tantos juguetes. Trabaja menos y quiere más. Y, sobre todo, RESPIRA. 

 

Serás madre toda tu vida. Él sólo será niño una vez”. 

De Puño y Letra por Lape: Los sueños y el coraje

En estos días difíciles me gustaría contarte una historia real que me llegó hace unos años a la radio. Es la historia de Héctor y su ejemplo de superación.

 

Héctor tuvo una infancia muy difícil; muy humilde. Cuando tenía 2 años, su papá los dejó a él, a su mamá y a su hermanito. Quedaron los tres solos viviendo en el medio del campo, en Mercedes. 

 

Su casa era de chapa. Cuando llovía se inundaba y su mamá los tenía que mandar a las casas de los vecinos. Tenían la oportunidad de ir a la escuela porque su mamá hacía un esfuerzo enorme para mandarlos; pero no les podía dar de comer. Por eso todos los días él y su hermanito se alimentaban en un comedor.  

 

Héctor pudo terminar la primaria, pero al poco tiempo tuvo que salir a trabajar y empezó a hacer changas. Había que ayudar en casa para conseguir la comida.  

 

Lamentablemente, tuvo que dejar la secundaria. Pasó el tiempo, se casó, tuvo hijos, formó una familia y siempre tuvo esa cuenta pendiente: el estudio. ¿Su pasión? La música. 

 

Un día, Héctor se enfermó. Estuvo muy grave y llegó a pasar dos meses internado. Mientras se recuperaba, su cabeza hizo un click y se dijo a sí mismo: “Voy a volver a estudiar”.  

 

Con un enorme esfuerzo, trabajando en trenes durante el día, vendiendo lo que podía para ganarse el mango, se puso a estudiar en una escuela nocturna y se metió en el profesorado de música. Unos años después logró recibirse en la secundaria y también de profeso. Cuando se recibió, Héctor, ese joven que caminaba las calles de Mercedes vendiendo lo que pudiese para comer, desfiló con todos los alumnos, mucho más chicos que él. 

 

Y empezó a trabajar como profesor de música, a enseñarles a los pibes, a dar talleres. Hoy todos lo conocen como el Profe Héctor. Les enseñó música a los detenidos del penal de Mercedes y los llevó a dar un concierto a sala llena.  

 

Todos podemos tener sueños, solo necesitamos es el coraje para llevarlos a cabo. Te lo dice un amigo. 

De Puño y Letra por Lape: Tantas veces

En Lapeband hacemos todo a pulmón. Tocamos porque amamos hacer música entre nosotros, amigos de toda la vida.

 

Durante el año, por más de que esté cansado por arrancar todos los días tan temprano y trabajar tan a fondo, siempre me nace una sonrisa del corazón al juntarme a ensayar con mis compañeros. Y subirse a un escenario es una experiencia inexplicable. Ahí me olvido de mis problemas y todo vale la pena.

 

Creo que se habrán dado cuenta de que la música es mi cable a tierra... y la cuarentena, de alguna manera y como a todos, me afectó. Ya no podíamos juntarnos a ensayar como siempre. ¿Shows? No los habrá por varios meses... en fin. 

 

Pero la música siempre te da una mano. La música borra distancias y en Lapeband, cada uno desde nuestra casa, nos pusimos a hacer una canción. Fue la manera que encontramos para conectarnos y seguir juntos en este tiempo de aislamiento. Cada uno grabó su parte con el celular. Lo hicimos con amor y creo que se nota. Ojalá les guste y los invite a pensar que todo depende de nosotros y que hay que ser feliz con lo que tenemos. 

 

El tema lo pueden escuchar en el Instagram de Lapeband. Se llama Tantas Veces. Te lo quería cantar... 

 

ESCUCHÁ LAPEBAND - TANTAS VECES

Osde
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