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De Puño y Letra por Lape: Un cumpleaños bajo la autopista

Amo las sorpresas. Creo que son estímulos que nos alejan de la rutina, verdaderos tesoros de la vida. Un tesoro lleno de recuerdos que quedan guardados en nuestro corazón. Siempre digo que vale más un grato recuerdo que cualquier cosa material que uno pueda conseguir.

Me gustaría compartir con vos una sorpresa de hace unos años que me dejó mucha alegría porque, como ya les dije, sólo puedo asociar sorpresa con felicidad.

Era un 6 de septiembre. Mi cumpleaños. Por mis horarios laborales, no había podido festejar con nadie de mi familia ni mis amigos. Recuerdo que el reloj marcaba las 20.20 cuando entraba al canal por el estacionamiento con mi camarógrafo Tito Tomeo; veníamos de hacer una nota, y a lo lejos vi una torta con velitas encendidas, moviéndose al compás de una pequeña brisa.

¡Ahí estaban ellos! Mica, Elvis y Silvia cantándome el feliz cumpleaños. Se quedaron sólo diez minutos y se fueron… Fue un festejo muy íntimo, solos los cuatro debajo de la autopista 25 de Mayo, fundidos en un abrazo interminable.

En ningún momento se me ocurrió que podrían hacer eso. Fue simple, pero fue lo que necesitaba para no sentirme solo. Estaba tan contento que lo tuve que contar al aire. Sin dudas, un momento único, de los más lindos que recuerde.

Te dejo con una idea: proponete soprender a alguien aunque sea una vez por año. Va a ser un buen propósito, que va a llenar tu vida de felicidad. Te lo dice un amigo.

De Puño y Letra por Lape: Brindemos por estar juntos

Y se va. El 2018 pasó rápido, más rápido de lo que quisiéramos. Así es la vida. Un año como todos. Con alegrías, tristezas; objetivos cumplidos, fracasos; música, silencio; luz y oscuridad. Pero juntos. Siempre juntos. Y eso, aunque sea difícil, es lo más importante.

Para este 2019 que comienza les deseo todo lo que su corazón pida. Yo quiero volar, soñar, imaginar cosas lindas, abrazar, sentir, perdonar, esperar, saber esperar, desear, querer, amar. Todo esto pasa por mi cabeza en una fecha tan simbólica como esta.

No me quiero despedir de ustedes sin agradecerles -de corazón- por su compañía en nombre de mi familia y mis compañeros de Tempraneros, Atardecer y Lapeband. Somos personas comunes, como vos. Con problemas, errores, aciertos y alegrías. Nos hace feliz que nos elijas y nos acompañes. Porque somos transparentes y compartimos todo con ustedes, siempre con la misma actitud. Y eso se recibe del otro lado.

Esta noche brindemos por estar juntos y por ser mejores personas. Nunca dejemos de soñar ni de sonreir. Te lo dice un amigo: ¡salud y feliz 2019!

Lape

De Puño y Letra por Lape: Una señal del destino

Les quiero contar una historia. La semana pasada, un señor se acercó a mi casa por la tarde. Habló con Bochi, mi esposa. Le dijo que sabía de mis problemas de vista y le contó que en la parroquia La Sagrada Familia de Banfield estaba la Virgen de Santa Lucía, que es muy milagrosa, especialmente con las personas que tienen problemas de visión. Y me invitó a visitarla el domingo, porque se hacía una conmemoración.

Para los que no conocen la zona, la parroquia queda cerca de mi casa, del otro lado de la estación. Yo, vecino del barrio, había pasado muchas veces de pibe por la puerta, pero nunca supe que ella estaba ahí.

Tal vez haya sido un designio del destino. Pero al llegar con Elba, mi mamá, vivimos un momento muy particular: ahí me enteré que quienes trajeron a la Virgen a la parroquia en 1962 fueron los originarios de Senise, Potenza, al sur de Italia. Sí, la misma tierra lejana donde mi mamá tiene sus orígenes. ¿Muchas casualidades? Puede ser. Pero para nosotros fue emocionante. Pude agradecer por la operación de vista que me cambió la vida y también pedir.

En fin amigos, como siempre les digo, de vez en cuando está bien parar un poco entre tanta locura que estamos viviendo. Escuchar, meditar. Bajar un cambio y reflexionar. Cada uno a su manera. Se los quería contar.

De Puño y Letra por Lape: Mi propuesta para este fin de año

El 2018 se nos escurre entre las manos. Así, casi sin darnos cuenta, ya nos preparamos para festejar la Nochebuena y en pocas horas se vendrá en Año Nuevo.

Son épocas de balance, de festejo, de reunión... épocas ideales para pensar, bajar un cambio, soñar bien alto y caminar hacia allí. No sabemos cuál será nuestro camino, pero lo que viene siempre será mejor. ¡Hay apostar por uno mismo!

También ser respetuoso del pensamiento ajeno, ser honesto y no mirar nuestro propio ombligo. Tenemos que saber que alrededor nuestro siempre alguien puede necesitar nuestra ayuda. Justamente, en los últimos días estuve leyendo a mucha gente quejarse en las redes sociales de “tener” que juntarse con su familia. Como si fuera una obligación o algo malo. Y la verdad es que me dio mucha lástima. No sólo deberíamos sentirnos afortunados de tener con quien compartir la mesa en las Fiestas, sino que deberíamos aprovechar estas fechas para reforzar lazos, para limar asperezas, para poner el hombro, para decir cuánto nos queremos.

Podemos tener diferencias. ¿Quién no las tiene? Pero nuestra familia es casi todo lo que tenemos. Lo importante es estar juntos, en paz, con salud. A veces vivimos ensimismados en la locura cotidiana, tanto que no sabemos quién es quién. Hacemos crecer nuestras ramas y nos alejamos de nuestras raíces. Es una época ideal para regar las raíces. Un gesto, una palabra justa, una pausa, una sonrisa son todas señales que se reciben del otro lado y que pueden cambiar las cosas para bien.

Fin de año también es una época ideal para encarar un cambio. No es fácil animarse. Duele, inquieta. Pero cambiar es crecer, mejorar, aprender. Y a veces está bueno salir de la zona de confort.

Les dejo una foto de la juntada de fin de año que hicimos con los Tempraneros. Los que hacemos el noticiero más visto. Festejamos el fin de año con la misma alegría con la que trabajamos cada día para informarte y sacarte una sonrisa.

Gracias, amigos, por ser parte de nuestra vida cada día. Sea cual sea nuestro próximo paso, jamás olvidaremos los momentos vividos. ¡Felicidades! Te lo dice un amigo…

De Puño y Letra por Lape: Nueve años siendo fieles a un estilo

Se los conté la semana pasada, en Instagram. Se los vuelvo a contar por acá: hace unos días renové contrato con La 100. Otro año más. Será el noveno con Atardecer. Y estoy feliz.

Nos escuchamos cada tarde mientras volvemos a casa. Bajamos un cambio. Paramos la pelota. Pensamos en voz alta. Escuchamos buena música y hacemos solidaridad.

Esta forma de transmitir no surge de la nada. Surge con querer ser auténtico, transparente; algo que vengo haciendo desde aquellas solitarias noches en TN. Algunos han llamado a mi estilo “desacartonado” o “desestructurado”. Lo que mucha gente que no me conoce dice es que sienten que soy su amigo y eso solo se puede sentir cuando uno se brinda tal cual es.

Creo que uno tiene que ser igual delante de una cámara, el micrófono de la radio, en la calle, en el gym o en casa. No tiene que ser un doble el que aparece en los medios. No sos distinto, ni más, por ser conocido. Sos el mismo, con tus alegrías y tristezas. Y también lo hago porque, como todos, necesito tu afecto. Tu compañía, tu apoyo. Por eso siempre trato de dar afecto yo, desde una fría pantalla. Así, el afecto también termina llegando del otro lado.

En Atardecer nunca nos vas a escuchar una mala palabra. Sólo palabras positivas, con buena onda. Es nuestro estilo, el que pregono desde hace 30 años.

Gracias por ser amigos y elegirnos cada día. ¡Es todo para ustedes!

Osde
Osde