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De Puño y Letra por Lape: Una fórmula que nunca falla

Sé que soy un afortunado. Estoy agradecido de poder trabajar de lo que a uno le gusta y ama. Pero la vida laboral no lo es todo. Les cuento que la semana pasada fue particularmente dura y difícil para mí. Tuve problemas, como los tiene cualquiera. Y cuando la realidad te golpea así, tan fuerte, se te llena el camino de preguntas.

No es la primera vez que me sucede, claro. Por eso traté de responder de la única manera que conozco, esa que siempre me funciona: con una sonrisa. Pasé el fin de semana cerca de mi familia, haciendo las cosas que habitualmente no puedo hacer por mis obligaciones cotidianas. Como siempre les digo, traté de “no dejar para mañana lo que puedo hacer hoy”. 

Es en esos momentos de debilidad que uno se tiene que acordar que la actitud positiva está con nosotros. Sólo tenemos que provocarla. Vamos a caminar con siempre, y con actitud positiva vamos a hacer frente a los inconvenientes que surjan por el hecho mismo de estar en movimiento y andar. Como escribó la Madre Teresa de Calculta: “Cuando por los años no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, usa el bastón. ¡Pero nunca te detengas!”.

De Puño y Letra por Lape: A la suerte hay que salir a buscarla

Hace unos días, con motivo del aniversario número 30 de mi inicio en el periodismo, les conté cómo fue mi primera nota para radio América. Siempre me encantó la radio (lo sigo haciendo todas las tardes), pero mi sueño de toda la vida era trabajar en televisión. Varias veces me había parado en la puerta de Canal 13, con intención de entregar mi currículum. Como buscando que la suerte me guiñara el ojo. Pero no hubo resultado.

En radio América conocí a María Laura Santillán. Ella era locutora. Yo, productor. Con el paso del tiempo pude armar una agenda bastante interesante. Para un productor, la agenda es como su propio tesoro. El mejor productor, creo yo, tiene la agenda telefónica más completa. Evidentemente, a María Laura, a quien apenas conocía, le gustó mi trabajo, porque una tarde de verano de 1991 ella me llamó a la casa de mis padres en Banfield y me dijo: “ Me voy al 13 a trabajar con Nico Repetto. ¿Querés venir a producir?”. Ella sabí a que era mi sueño. Y yo no lo dudé.

Allí, en Fax, el por entonces nuevo programa de Nico, crecí y tuve la oportunidad de hacer aire por primera vez. Puede ser, Lape tuvo suerte, dirán algunos. Pero se olvidan que al principio me fue mal. Tuve que insistir. Y volver a insistir. Mi actitud positiva, sin dudas, fue el motor de la atracción para que yo tuviese “suerte”. Y bueno, como dicen, a la suerte hay que ayudarla…

De Puño y Letra por Lape: Sorpresa que nos regala la música

Empezar con el proyecto Lapeband fue una de las mejores decisiones que tomé en los últimos tiempos. Es cierto, le agregué una responsabilidad más a mi ya agitada vida personal y laboral, pero mi grupo de rockabilly me devuelve alegrías, con creces. La semana pasada, durante una mini gira por Santa Fe, Lapeband me regaló dos momentos mágicos, de esos que quedan para siempre en nuestra memoria. Y fueron, como a mí tanto me gusta, dos
sorpresas.

El primero ocurrió en Rafaela, minutos después de haber terminado el show que hicimos para ayudar a juntar fondos para LALCEC (Liga Argentina de
Lucha contra el Cáncer). Más de 600 personas disfrutaron durante una hora y media. Pero cuando nos estábamos sacando fotos con los últimos que quedaban en el enorme teatro Belgrano, una señora, un poco enojada, se me acercó y me dijo: "Yo los vine a ver para que cantes Juntos a la par y no lo hiciste…”. Miré a mis compañeros de banda y les dije: “Che, nos olvidamos de ese tema, ¿qué pasó? Traé la guitarra”. Y así fue que cantamos y cumplimos con la deuda, a media luz, en la intimidad de un escenario casi vacío. Fue para pocos. Y fue casi mágico.

El segundo fue en el aeropuerto de Paraná, hacia donde habíamos viajado en micro para volver a Buenos Aires. Como los vuelos estaban retrasados,
debimos pasar varias horas esperando. Muchas veces nos enojamos en esa situación, pero esta vez decidimos relajarnos. Y regalarle a los que la estaban pasando mal. Con los chicos sacamos la guitarra y el saxo, nos pusimos a cantar y la gente se empezó a acomodar alrededor. Fue impresionante, tocamos tres temas, aplaudían todos, cantaban, hacían coro. Tampoco lo vamos a olvidar. Porque las sorpresas son estímulos que nos alejan de la rutina. Son también un tesoro de la vida, un tesoro lleno de recuerdos guardados en nuestro corazón. Como siempre les digo, vale más un grato recuerdo que cualquier cosa material que uno pueda conseguir.

De Puño y Letra por Lape: Mis primeros 30 años en el periodismo

Hace unos días, el 14 de septiembre, se cumplieron 30 años de mis inicios en el periodismo. Para los que no saben, mi debut fue en radio América, con un reportaje a Bernardo Neustadt. Me citó en su casa un domingo a las 8 de la mañana. Llegué sin dormir. Estaba nervioso, claro. La noche anterior fue la más larga y no pude pegar un ojo. Más o menos lo mismo que me pasa ahora. Sí: tres décadas más tarde, sigo llegando con pocas horas de sueño al trabajo. Aunque esta vez es para despertarte con una sonrisa.

En estos 30 años pasó de todo. Estoy orgulloso de poder comunicar, de llegar a tu televisor, a tu radio, a tu computadora y a tu celular. Mis pasos siempre fueron cortos, pero seguros. Fui haciendo mi camino al andar. Pasé por todo lo que un periodista puede pasar. Aprendí en la calle, donde tengo los mejores recuerdos. Conocí a gente increíble, a la que sigo viendo. Puedo decir que “no me equivoqué”. Es que no me arrepiento de nada. Ni siquiera de ayudar a los ingratos. Creo que todos merecen su oportunidad.

Muchos chicos que recién empiezan a dar sus primeros pasos en este hermoso camino del periodismo me piden consejos. Me gusta. Siempre les aconsejo que no se mareen por el éxito repentino. El mayor éxito profesional es hacer lo que les gusta. Pero les digo que el verdadero éxito, ese que te llena de verdad como persona, es formar una familia. La vida está para vivirla y disfrutarla haciendo lo que amás y compartiéndolo con la gente que más querés. Yo voy en ese camino, con tu compañía. Gracias por estar.

De Puño y Letra por Lape: Otro año más siendo amigos

 

Siempre digo que el tiempo es de las cosas más valiosas que tenemos. Hoy, el día de mi cumpleaños número 53, lo vuelvo a reafirmar. A mí, que me gustaría que el día tuviera 25 horas (¡como mínimo!), me costó mucho entender que siendo esclavos del tiempo no hay felicidad posible.

En el pasado éramos y en el futuro seremos. Pero hoy somos. Es hoy el tema. Es hoy cuando hay que disfrutar. Si hoy disfrutamos nuestro tiempo,
seguiremos disfrutando, porque hoy es el disfrute que anuncian la felicidad de mañana. Siempre pensamos que el tiempo es el que está por venir. Y tal vez nunca venga. Por eso, ocupemos el tiempo en aquello que nos haga felices.

La vida avanza, irremediablemente. Hay que disfrutarla, aceptarla. Se trata de un camino, a veces sinuoso, otras asfaltado, recto, con curvas, empedrado... lo importante es saber doblar, frenar a tiempo o acelerar en el momento justo. La vida es disfrutar del hoy con la familia, los amigos, los afectos. Gracias a todos por los mensajes tan generosos. Me ayudan a seguir caminando... gracias por ser mis amigos.

 

Osde
Osde