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De Puño y Letra por Lape: Días de festejos y equilibrio

Bochi -mi mujer-, Elvis -mi hijo- y yo cumplimos años hace poco, con pocos días de diferencia. El inicio de septiembre es siempre una época de encuentro familiar, de alegría, de conectarse con los afectos. ¿Qué decir de ellos?

A Bochi yo le digo la mujer orquesta. Es fuerte, comprometida, consejera, solidaria, luchadora, compañera. Es también la que siempre piensa en el otro en detrimento de su propio bienestar. Viene de una familia humilde, de no llegar a fin de mes, de ser feliz con que tiene, de luchar contra las enfermedades familiares. Es mi complemento ideal y la piedra fundamental de nuestra familia.

¿Elvis? Bajo perfil, humilde, detallista, silencioso, responsable, cariñoso. No es casualidad que haya nacido un día del Maestro: él me enseña todos los días. ¿Qué decir de un niño al que, por mis obligaciones, solo veía 15 minutos por día? Ese ratito lo pasábamos jugando hasta ese abrazo del final, que parecía eterno. Siempre. Cada día lo mismo. Nos veíamos poco, pero intensamente. Y qué decir de un adolescente que un día, cuando yo le conté que conocía empresarios que le podían dar una oportunidad para conseguir su primer trabajo, me respondió: “Gracias, pero quiero encontrar mi camino solo”. Y así fue cómo buscando y perseverando consiguió logró hallar su oportunidad.

Somos una familia normal, como la de ustedes, con todas nuestras virtudes y nuestros defectos. Pasar el tiempo con Bochi, Elvis y Mica es mi equilibrio necesario para seguir. Por eso estos días fueron tan lindos: pude parar la pelota un instante y festejar con ellos como más nos gusta.

La vida avanza y cada vez tenemos menos tiempo, por eso intentamos disfrutarla juntos cuando podemos, con calidad. Disfruten de cada momento con sus seres queridos. Se los dice un amigo.

De Puño y Letra por Lape: Otro año junto a vos

Siempre me gustó mucho festejar mi cumpleaños. Para mí, un eterno agradecido, festejar los cumpleaños es festejar la vida y brindar por seguir estando juntos.

El viernes fue mi cumple. El número 55. Ese año, la verdad, no tenía muchas ganas de festejar. Trabajo demasiado y a veces siento que el cansancio hace estragos en mí. El día empezó muy temprano, como siempre y sentí mi cuerpo más cansado que nunca, herido por tantas batallas.

Pero apenas puse un pie en el canal, mi ánimo empezó a cambiar. O, mejor dicho, me lo empezaron a cambiar: a las 5.30 ya estaban los globos y los carteles preparados en el camerino y en maquillaje. Solo me encontré con afecto y sonrisas. Lo mismo en Tempraneros. Cantamos el feliz cumple en las tandas y al aire. A cada paso me encontraba con un saludo, un gesto de afecto.

Hasta en el Teatro Colón, al recibir un premio a la solidaridad, me cantaron. También lo hicieron los chicos de la escuela número 7 de Tilcara y los payamédicos de Bahía Blanca. Miranda, la nena a la que le entregamos una mano 3D, lo tocó en su violín.

Muchos amigos conocidos y otros virtuales mandaron su afecto a través de las redes. También los recibí en la radio, claro. A la noche tuve un festejo íntimo con mi familia en Lomas. Y el sábado pude coronar todo con un festejo en casa, con mis amigos de toda la vida. Mi ánimo, obvio, ya era otro.

Y a los que no estuvieron en persona, créanme que su buena energía me llega. Leo todos sus mensajes. Gracias por apoyarme, por seguirme en este camino de la comunicación, con honestidad y para generar conciencia solidaria. Por ahí pasa mi vida, que la comparto con ustedes hace 30 años. Con virtudes, desencantos, amores y vivencias. Soy feliz y vivo la vida con optimismo.

Siempre me pregunto lo mismo: ¿cómo agradecer tanto afecto, tanto amor, tantas muestras de cariño? Dicen que uno recibe lo que da. Yo creo que doy poco. Ojalá algún día pueda devolver tanta generosidad. Gracias otra vez, por ser amigos. ¡Salud!

De Puño y Letra por Lape: Cuando Lape conoció a Bochi

Una día como hoy pero hace 30 años, Bochi le dijo al papá de una amiga que esa noche iba a conocer al amor de su vida.

Tenía 20 años y la misma seguridad que ahora.

Esa noche, sin saber que estaba a punto de conocer a la mujer de mi vida, yo esperaba haciendo fila para entrar a Scrum, un boliche de moda en Adrogué. Hacía frío. Y llegó ella, tan fresca. No hizo cola. Saludó a los tarjeteros y a los patovicas del lugar y pasó como si nada.

Yo le dije de lejos: “Señorita, puede hacer la fila…”. Nunca voy a olvidar su mirada de ojos negros. Era penetrante, intrigante.

Desde ese momento que nos miramos por primera vez, no dejamos de vernos nunca más y comenzamos a recorrer juntos el sinuoso camino de la vida. Armamos una hermosa familia.

Bochi es una mujer a la que nada le ha sido fácil. Ella, a pesar de los contratiempos, siempre sigue empujando adelante, con actitud.

Soy un tipo cariñoso. Siempre digo que dar y recibir amor son tan necesarios como el alimento, el agua y el oxígeno que necesitamos para vivir. Saber que alguien nos espera, que se preocupa por lo que nos pasa, que se alegra de nuestras alegrías es lo mejor que nos puede suceder. Y los integrantes de nuestra familia, los que están siempre, también necesitan ese afecto.

Somos seres incompletos, necesitados de los demás, del reconocimiento, del cariño, del amor. Todos necesitamos de una sonrisa, de un abrazo, de un beso, de un llamado para poder seguir. Se los dice un amigo: disfruten de cada momento con sus seres queridos.

A veces me preguntan cómo hago yo para despertarme con una sonrisa cada día, tan temprano... Y mi respuesta es porque la veo a ella. Bochi es mi motor, mi equilibrio necesario. No es nada fácil vivir conmigo. Es muy fácil vivir con ella.

De Puño y Letra por Lape: Un momento mágico en Salta

Les quiero contar sobre un momento que viví el sábado a la noche, en Salta. En realidad, no lo “viví”, sino que lo “vivimos” con Javi Benítez y Hernán Palazzo, que además de ser guitarrista y contrabajista de Lapeband son dos grandes amigos que me dio la vida.

Había terminado el show. Fueron, como siempre, dos horas llenas de momentos inolvidables junto al público. Con Javi y Hernán decidimos ir a mirar el monumento al general Guemes y las estrellas que lo iluminaban por detrás. Nos sacamos unas fotos para inmortalizar ese momento único e irrepetible. Mágico.

Nuestros rostros mostraban cansancio, pero también la felicidad de estar juntos y haciendo lo que amamos, como cuando éramos pibes.

El domingo fue otro día. El lunes cada uno volvió a su trabajo, a su rutina diaria. Pero ese momento que compartimos estará siempre dentro nuestro, como la música que corre por nuestras venas y alimenta nuestro espíritu para seguir buscando el camino a la felicidad.

Los amigos son personas que elegimos por afinidad, por afecto. Son los que nos ayudan a consolidar nuestras raíces y nos alimentan. Con ellos no hay secretos ni excusas, ellos son los que me entienden. Un amigo no te envidia, un amigo comprende. Un amigo disfruta con tus éxitos. Un amigo no te abandona en tu fracaso. Un amigo es aquella persona que sabe todo de vos y te quiere tal cual sos, sin pedirte nada a cambio.

Nuestra amistad es irrompible. Porque la amistad no se impone, no se programa. La amistad está en las buenas y en las malas. Te lo quería contar.

De Puño y Letra por Lape: Cantá, aunque desafines

Vivimos en tiempos difíciles. La vida va rápido, nadie te regala nada y todos los días nos encontramos con un problema diferente. Trabajamos mucho y descansamos poco. Nos estresamos. Por eso es necesario buscar un tiempo para conectarnos con uno mismo y dejar volar la imaginación.

Yo, que me levanto a las 4 de la mañana y vuelvo a casa a las 9 de la noche, encuentro en la música a mi cable a tierra. No hablo de Lapeband. ¿Sabés lo que hago a veces cuando vuelvo a casa después de un larguísimo día de trabajo? Digo ‘Bochi, disculpame’ y agarro la guitarra. Toco y canto diez minutos. Son solo diez minutos en los que me olvido del mundo.

La música me ayuda a calmar mis locuras cotidianas. Cuando la música entra en tus venas te lleva a otra dimensión.

Todos lo podemos hacer. Si querés cantas y desafinás, cantá igual. Yo también desafino. Si querés bailar, bailá aunque seas un patadura. Soñá cosas buenas. Que nadie te impida hacer lo que tengas ganas de hacer y no te permitas arrepentirte de lo que no hiciste. Te lo dice un amigo.

Osde
Osde