A+ A A-

De Puño y Letra por Lape: El día sagrado

Se los digo siempre: soy una máquina de trabajar. Me levanto a las 4 de la mañana y me acuesto mucho más tarde de lo que debería. A veces, en esas horas muertas entre el canal y la radio, me tiro a dormir unos minutos en una habitación de hotel, pero nunca es suficiente.

Tampoco suelo descansar mucho los sábados: eventos, grabaciones, viajes y Lapeband me insumen bastante tiempo. En fin amigos, ustedes saben lo mucho que me cuesta parar la pelota y salir de la locura y el ritmo de la vida cotidiana.

Pese a eso, por suerte, todavía suelo mantener un día libre de actividades y preocupaciones: el domingo. Para mí, el último día de la semana es sagrado. Lo disfruto en casa, con la familia. Siempre juntos. Sin tiempos, sin apuros, sin obligaciones. Perdiendo el tiempo para ganar salud mental y de espíritu. Son días de charlas eternas, mates, risas …

Los domingos me dedico solo a disfrutar el momento. Y a medida que pasan los años me doy cuenta de que estos instantes vividos con mi mamá, Bochi y mis hijos son los que quedan eternamente.

Cada vez lo reafirmo más: la solución a eso que nos rompe la cabeza está más cerca de lo que pensamos. No está adelante, sino atrás, en nuestras raíces, en nuestros afectos.

Solemos caminar solo mirando al frente y nos olvidamos de quién tenemos al lado. Nuestra familia es la tierra firme sobre la que nos sostenemos cada día. No lo olvides. Te lo quería contar…

De Puño y Letra por Lape: La mujer de mi vida

Ustedes ya la conocen. En Instagram, Bochi ya es toda una estrella con brillo propio. Pero aprovechando que hace unos días cumplimos 27 años de casados, les quiero contar un poco más cómo es ella y por qué siempre digo que es la mujer de mi vida.

Nos conocimos de muy jóvenes, bailando. En Adrogué. Éramos soñadores y estábamos ilusionados con formar una familia, ser papás y formar pibes buenos, sanos y responsables.

A pesar de sus 23 años, Silvia ya era entonces una mujer sacrificada. Una maestra jardinera que creció de golpe, a los golpes. Nunca nada le fue fácil.

Las invitaciones a nuestro casamiento las hizo ella a mano, con tinta china. El vestido, también a pulmón: lo bordó. Hizo hasta los guantes. Cuidaba chicos en una casa y trabajaba por las tardes atendiendo un kiosco. Eso, más su sueldo como maestra, le permitía juntar sus pesitos para poder cumplir su sueño.

Nuestro objetivo era crecer como personas, manteniendo los valores de honestidad que nos inculcaron nuestros padres, sin perder los orígenes. Hoy seguimos en el mismo barrio que nos vio nacer, con nuestros amigos de siempre. No hay éxito que pueda hacer cambiar nuestra forma de ver la vida.

A veces me preguntan cómo hago yo para despertarme con una sonrisa cada día, tan temprano... Y mi respuesta es porque la veo a ella. Silvia es mi motor, mi equilibrio necesario. Ella me enseñó a nunca bajar los brazos y a ser feliz con lo que tenemos, no con lo que queremos tener.

Amo a Bochi tal cual es. Es la persona con más fortaleza que conocí. La que pelea contra las adversidades, la madre todopoderosa. La que siempre empuja para adelante a pesar de los contratiempos. La única que puede bancar mi ritmo de locos. La mujer de mi vida.

De Puño y Letra por Lape: El secreto de los Tempraneros

Si sos Tempranero como nosotros, ya nos conocés. Somos tus amigos, los de cada mañana. Los que te informan. Los que te sacan una sonrisa y se ríen con vos. Los que te llenan de energía para que tu día sea el mejor. Los que todos los días desde hace tres años se despiertan a las 4 de la madrugada para ser tu compañía.

Desde que entré a los medios entendí que tenía al mismo tiempo una gran oportunidad y una gran responsabilidad: dejarle un buen mensaje a la audiencia. Un mensaje que sirva, que ayude; sin pensar en el rating, en el ego ni en ser más importante que la noticia. Usar nuestra plataforma para informar, entretener y sacarte una sonrisa.

Me juré no decir nunca una mala palabra; y lo vengo cumpliendo. Siempre busqué darle un espacio a la solidaridad, a bajar un cambio en la locura de cada día, de hablar de respeto, de escuchar al otro, de hacerte pensar, de ayudarte a encontrar un camino para ser mejor persona. Sé que no es la fórmula del éxito; pero es la fórmula para ayudar a formar una sociedad mejor.

Somos Roxy, Matute, Ventura, Poggi, Leo Paradizo, el Negro Molinero y yo los que ponemos la cara delante de cámara con tranquilidad, porque sabemos que detrás está el equipo de producción que banca nuestras sanas locuras. Y porque te tenemos a vos del otro lado. Gracias por estar y ser parte.

De Puño y Letra por Lape: El único momento es ahora

Hola, amigos. Me siento a escribirles unas palabras con el mate en la mano, los pies descalzos sobre el pasto y una frase resonando en mi cabeza: en este mundo, nada es para siempre. Ni siquiera nuestros problemas.

Tengo la absoluta convicción de que hay que caminar por la vida con actitud positiva. Desde chico sabía que para avanzar debía dibujar un punto lejos en el horizonte, bien alto, aunque me resultara al principio inalcanzable. Un punto hacia donde dirigirme, un punto que era un sueño. Intuía que era posible acercarme a él, pero tenía que ser perseverante en mi actitud: era la única forma de llegar a ser periodista y poder vivir de la comunicación.

Los riesgos estaban. Me caí, varias veces. Pero estuve obligado a levantarme, una y otra vez. Siempre les digo que lo importante es el camino.

Disfrutá cada paso que des en la vida. Nuestro momento es único e irrepetible. Es ahora. No después; porque después es tarde. Hacé. Amá. Equivocate. Volvé a intentarlo. Amá de nuevo. Arriésgate.

Y nunca abandones tus sueños, porque los sueños son los que nos mantienen vivos.

Viví con actitud para enfrentar desafíos, para perdonar, para seguir, para entender, para saber que no todo está perdido, para descansar cuando el cuerpo lo pide, para abrazar… para llorar. Te lo quería contar…

De Puño y Letra por Lape: La lección del Rey

Todos saben quién es mi ídolo. Desde pibe, cuando me empezó a gustar la música, el rock and roll y la figura de Elvis Presley me cautivaron para siempre. Tanto, que terminé poniéndole su nombre a mi propio hijo.

Lo habrán notado: aún hoy en día, cuando me subo al escenario con Lapeband, trato de imitar algunos de sus movimientos. Su voz, desde ya, es inigualable...

De Elvis no sólo me gustan sus canciones. Una de sus mayores virtudes era su autenticidad. Les voy a contar una historia para explicarlo: cuando era adolescente, Presley se acercó a una pequeña discográfica para grabar un tema que había compuesto para su mamá.

Al presentarse en el lugar, la secretaria del dueño le preguntó: "¿Y vos a quién imitás?". Elvis, que estaba sentado en una sillita contra la pared, esperando su turno para probar suerte y lograr pegar el salto a la fama, le respondió tímidamente: "Yo no imito a nadie".

Se preguntarán por qué les cuento esta anécdota. Bueno, creo que resume muy bien una de las mayores virtudes que se pueden tener: la creatividad y la fe en uno mismo. A Elvis, el tiempo le dio razón.

La creatividad es como un haz de luz que puede iluminar ese oscuro rinconcito que tal vez tengamos abandonado. Hay creatividad en la cocina, en las salidas y paseos, en el trabajo, en el trato afectivo, en la amistad, el espectáculo, en las noticias, en la búsqueda de soluciones en incluso en la definición de los problemas. Lo importante es animarse a crear partiendo de creer que se puede.

Aprovecho para decirte que quiero que pierdas el miedo a equivocarte. Al fracaso. A perder. El que no intenta no gana. El que no provoca cambios no consigue cambios. ¡Cada día tenés la oportunidad de ser creativo en cada cosa que encarás, por más pequeña que esta sea! Hay pocas cosas imposibles para las personas creativas...

Osde
Osde