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Tendencia: "uno mas y basta"

es la clásica frase que nos quitó el sueño en la terrible maratón de series más vistas hasta hoy.

Cuando el termómetro baja el seriómetro sube, dispuesto a canalizar una demanda impensada desde la toma del consumo, su elección del cuándo, dónde y qué ver; ésta alza se convirtió en tendencia.

Como la TV en sus tiempos dorados, hoy se abrió ésta dimensión paralela con producciones que atrapan a la sociedad en todas sus edades, es decir que los miles de seguidores forman sus propios perfiles a partir de la elección de sus estilos… cada capítulo, cada episodio, exigen un seguimiento riguroso que se convierte en “CLAVE DE ACCESO” para entender los capítulos siguientes.

Esta nueva era de coproducciones globales fue estilizando productos que nos permiten desconectar un tiempo al volver a casa del trabajo o de un día de estudio, pasar un buen rato a solas o compartido con la pareja, amigos o familia, disfrutar con los personajes y emocionarnos con las historias con las que a veces nos identificamos y que otras veces nos  resultan muy lejanas y fantasiosas (y quizá por eso nos gustan, porque nos ponen en una realidad “imposible”); a veces nos enseñan cosas de otras épocas, nos retiran de nuestra realidad cotidiana, nos muestran cosas que nos gustaría vivir o cosas que no querríamos vivir nunca. Pero de lo que sí estamos seguros, es que dicho fenómeno, llegó para quedarse.

Sí, podes decirlo con dos palabras: estoy ENGANCHADA/O, vos y millones de personas que están completamente apegados a los personajes que aparecen en los capítulos. ¿Qué me pasa, doctor? si se lo preguntás a un psicólogo te dirá que es NORMAL sentirse así…

En efecto, lo que te sucede es comprensible y tiene una explicación científica que, además, justifica esta 'adicción' planetaria. Tal y como cuentan los psicólogos, es la conexión que se establece con los personajes lo que engancha a las series, dando igual cómo sea su personalidad (sí, nos hacemos fans de los buenos, de los malos y de los regulares indistintamente) e incluso siendo conscientes de que la acción no está sucediendo en la vida real.

 

Al fin y al cabo, esos personajes (aunque de ficción) están interpretados por personas reales; el cerebro reconoce entonces esas emociones humanas que se están interpretando y así se establece esa conexión tan fuerte. Ese mismo cerebro, a su vez, se identifica con las emociones en su forma más pura, sin identificar que no pertenecen al mundo real. Es puro instinto que traspasa la pantalla.

 

La gran industria del streaming que viene creciendo a pasos agigantados va generando sus propias estrellas del circuito y recurre a veces a juntar a todas en una misma ficción para potenciar su llegada con el televidente y aprovechar el efecto por similitud.

Más allá de su calidad, el éxito de una serie depende principalmente de que entre en resonancia con la sociedad contemporánea; de la ahí la continuidad de sus temporadas; por ejemplo cuando se cumplieron quince años de la salida al aire de una de las series con más influencia y conectividad en el mundo de la moda, como lo fue Sex and the City y primordialmente, su actriz principal, Sarah Jessica Parker en su papel de Carrie Bradshaw. Una serie es atrapante por sus personajes, sus historias, su backround y sus amores. Pero también hay algo más en ellas que las marcan en sus fanáticos. Esta vez, la moda marcó un antes y un después en ellas y en sus fanáticos.

Si todavía no arrancaste, te dejo un top five para que se convierta en tu nueva maratón!

  1. YOU es la serie maratoniana de 2019 por excelencia, retrata la obsesión de Joe Penn Badgley empleado de una librería, por la estudiante de literatura Beck. Una historia de amor tóxico y espionaje en redes sociales con un asesinato que complica aún más una historia ya de por sí retorcida. te advierto: no podrán ver solo un capítulo.

  2. SEX EDUCATION Emma Mackey como Maeve una marginada con iniciativa que descubre que los talentos psicoanalíticos de la madre también se extienden al hijo. Como consecuencia, Asa Butterfield como Otis se convierte en el terapeuta sexual secreto de todo su instituto y empieza dar consejos remunerados a sus hormonados compañeros de clase para todo tipo de preocupaciones, desde cómo evitar las arcadas hasta remediar el “apagón sexual” entre lesbianas. 

  3. BABY es una serie italiana que tiene varias similitudes con la super exitosa producción española Élite. La trama de la polémica apuesta transcurre en un instituto donde acuden hijos de familias ricas. La diferencia principal entre Baby y Élite es que la primera está basada en un caso real que sacudió Italia en 2005. El de dos chicas que de día acudían a uno de los institutos más prestigiosos de Roma y de noche ejercían la prostitución parapolíticos, abogados y hombres del poder italiano

  4. EL PERFUME la serie sigue a una joven policía investiga lo que se esconde detrás de los macabros asesinatos en serie de mujeres jóvenes que tienen lugar en los alrededores de un internado.   

  5. SAFE tras la desaparición de su hija adolescente, un cirujano viudo (Michael C. Hall, protagonista de Dexter) que vive en un lujoso barrio residencial empieza a descubrir oscuros secretos de la gente que le roda.  


En este panorama de audiencias cada vez más fragmentadas, surgen todavía éxitos que obsesionan al público durante un periodo de tiempo más corto del habitual y otros que congregan aún a grandes audiencias ante el televisor, pero de los que se habla menos en redes sociales y en los medios porque nadie está exento de quedar atrapado entre la espada y la pared de las opiniones sobre los contenidos que ofrecen Amazon, Netflix, HBO o lo que hay en cartelera. Y, mientras tanto, Netflix no hace más que crecer y crecer ésta vez necesita prepararse para batallar la competencia de las plataformas en proceso.

Natty Cabre
Periodista-Panelista
Redactora freelance
Twitter: @nattycabre
Instagram: @nattycabre

Osde
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